El escándalo del que fue protagonista el legislador por Río Seco, Ramón «Cañito» Flores, al quedar expuesto por clubes del departamento al contradecirlo y revelar que nunca recibieron los fondos que el parlamentario dijo haberles dado y le facturó a la legislatura, quedó al descubierto este fin de semana con la visita del Gobernador Martín Llaryora a Villa de María del Río Seco en el marco de la Fiesta Nacional del Canto y la Poesía.
PCV pudo saber que Llaryora no quiso ni quedarse en el hotel que es propiedad de Flores y lo hizo en otro alojamiento de la zona. El gobernador estuvo recorriendo el sur sur y otros festivales de la provincia y al llegar a Río Seco desde protocolo habrían pedido expresamente un alojamiento que no sea el de «Cañito».
Algunas fuentes consultadas por nuestro medio nos aseguraron que los que más contacto tuvieron con el mandatario fueron el Intendente Luis Arce (anfitrión) y, llamativamente, el legislador por Sobremonte Marcelo Eslava; de hecho compartieron mesa con Llaryora, mientras que «Cañito» habría sido ubicado lejos del grupo de funcionarios, entre los cuales también se encontraba Manuel Calvo.
En las fotos que el propio Llaryora compartió en sus redes sociales se puede observar a un «Cañito» como sapo de otro pozo, lejos del gobernador y del intendente; incluso haría habido algunos silbidos cuando el locutor oficial lo nombró como parte de las autoridades presentes.




