
La presencia del Gobierno de Córdoba en las localidades del interior suma un componente político que excede la asistencia económica. Estas últimas semanas David Consalvi, secretario general de la Gobernación, viene encabezando la entrega de aportes económicos a instituciones sociales, religiosas, culturales y deportivas de localidades del interior: Las Isletillas, Pampayasta Norte, Pampayasta Sud, Punta del Agua, Dalmacio Vélez, Hernando, James Craik, y la lista sigue.
La iniciativa viene alcanzando a más de un centenar de entidades que refuerzan el entramado social, y se inscribe en una estrategia provincial que busca sostener el vínculo con las comunidades, acompañando el trabajo de sus organizaciones. Desde ese lugar, la articulación que viene encarando Consalvi adquiere un fuerte valor político: identificar demandas, acercar respuestas y mantener abiertos los canales de diálogo entre la Provincia y las localidades.
Ese acompañamiento a las instituciones intermedias constituye otro aspecto relevante de aquella dinámica. Clubes, asociaciones culturales, entidades sociales, religiosas y educativas cumplen funciones que muchas veces exceden sus recursos disponibles. Con esos aportes provinciales desde el Panal buscan contribuir a la continuidad de sus actividades, mientras fortalecen una relación que no se agota en una transferencia económica, sino también con programas de acompañamiento estatal.
En ese escenario, Consalvi consolida un perfil asociado a la capacidad de gestión, al diálogo y a la construcción de consensos. Desde su posición al frente de la Secretaría General logra conectar distintas áreas del Ejecutivo con actores políticos y sociales del interior. Ese trabajo, menos visible que los anuncios de mayor escala, también forma parte de la dinámica de gobierno. En esa relación entre gestión y cercanía, se juega buena parte de la construcción política del oficialismo en el interior cordobés.



