
San Isidro tuvo un debut positivo en una nueva temporada de la Liga Argentina de Básquetbol al derrotar a Riachuelo de La Rioja por 87 a 75 en el estadio Antonio Manno. Sin mostrar una gran efectividad desde el perímetro y por momentos sufriendo el juego exterior del conjunto visitante, los Halcones Rojos lograron quedarse con un triunfo importante para comenzar la competencia con buenas sensaciones.
Nahuel Buchaillot y Christopher Hooper fueron las principales figuras del equipo de San Francisco, aportando 22 y 21 puntos, respectivamente. Ambos resultaron determinantes para que el conjunto local pudiera resolver un encuentro que, pese a la diferencia final, presentó varios pasajes de paridad.
Por el lado de Riachuelo, el trabajo de Bruera fue uno de los puntos más destacados. El jugador riojano complicó a la defensa de San Isidro con sus lanzamientos desde el perímetro, manteniendo a su equipo en partido durante distintos tramos del juego.
Si bien los 12 puntos de diferencia al finalizar el encuentro podrían sugerir un dominio claro de los locales, la realidad es que Riachuelo estuvo cerca de los Halcones Rojos en varias oportunidades. San Isidro no encontraba la efectividad necesaria para establecer una ventaja tranquilizadora y debió trabajar para sostener el control del marcador.
Sin embargo, el equipo de nuestra ciudad respondió en los momentos importantes, encontró los puntos necesarios y terminó sellando una victoria que vale mucho más que el resultado: comenzar una nueva temporada con el pie derecho siempre representa un impulso anímico fundamental para un plantel que busca ser protagonista.
De esta manera, San Isidro estrenó la Liga Argentina con una sonrisa y ahora se prepara para su próxima presentación. El jueves, nuevamente en el Nido de los Halcones, recibirá a Jujuy Básquet con el objetivo de prolongar el buen comienzo y seguir fortaleciendo su camino en la competencia.

