
Fans se congregaron en la vereda de la esquina de Coronel Díaz y Santa Fe, en el barrio de Palermo, Buenos Aires, desde las ocho de la noche y hasta la madrugada de este viernes 23 de cotubre para celebrar el 75º cumpleaños de Charly García. La fachada, con puertas negras decoradas con una guitarra y grafitis, fue bautizada oficialmente como “la esquina Charly García”.
Según detalló Clarín, la organización estuvo a cargo de Nadia Artero, quien explicó: “Esto ya se venía haciendo hace mucho tiempo, pero lo que hicimos fue ordenar: poner un día, una hora y una consigna. Por ejemplo, traer el brazalete del disco Say No More (1996) y la guitarra”.
Artero añadió que el año pasado asistieron unas 300 personas y que este año llegaron visitantes de Ecuador, Colombia y otros países de Latinoamérica. También sostuvo: “No hay que naturalizar que Charly sigue vivo. Los homenajes se hacen en vida, y estamos contentos de que esto pase ahora y que él lo pueda ver”.
El otro organizador, Lucas Galiano (27), contó que conoció a Artero en el bar de Juan José Quaranta, el histórico iluminador de Charly, y que “pegaron buena onda” desde el principio. Galiano detalló: “Tenemos varios proyectos juntos, como Rockeritos, nuestro libro para colorear que forma parte de los regalos que le trajimos a Charly. También diseñamos un juego de cartas, hacemos prensa para bandas, organizamos eventos y producimos merchandising”.
Durante la vigilia, la dupla conversó por WhatsApp con Tato, asistente de García, quien les avisó con antelación que saldría a saludar por el balcón en un momento de la noche. Galiano precisó: “A Charly no lo conocemos personalmente más allá de haberlo visto y sacarnos una foto. Nunca charlamos con él, pero nos encantaría que llegue ese momento, y si ocurre o no, el respeto y la admiración van a ser los mismos por todo lo que representa para la música y la historia de nuestro país”.
La convocatoria incluyó músicos invitados a tocar clásicos del artista, puestos de feriantes con pines, stickers y láminas, y carteles con mensajes de amor. También estuvo presente el taxi que aparece en el videoclip de “In the City”, colaboración entre García y Sting. El objetivo hacia la medianoche fue cantarle el feliz cumpleaños a Charly García y entonar las estrofas del Himno Nacional.
La policía colocó un vallado perimetral alrededor de la cuadra, pero no alcanzó para contener a la multitud y parte del público ocupó la vereda opuesta sobre Santa Fe. En la vigilia había gente que creció a la par del “doctor de la música”, otros que lo conocieron gracias a sus padres, y también quienes llegaron por su grupo de amigos o lo escuchaban “a escondidas”. Muchos lucían el brazalete de Say No More, remeras alusivas y el clásico bigote bicolor pintado con maquillaje negro y blanco, imitando el vitíligo del músico.
Al pie del edificio, distintos grupos corearon con una banda sus canciones; “Bancate ese defecto”, “Cerca de la revolución”, “Demoliendo hoteles”, “Rasguña las piedras”, “No voy en tren” y “El fantasma de Canterville” fueron algunos de los temas que convirtieron la esquina palermitana en un recital improvisado. Cerca de las 22:30, Charly García se asomó brevemente por la ventana de su departamento en el séptimo piso para arrojar flores a la multitud.
Entre el público estaba Nancy (60), vecina de Bella Vista, San Miguel, que había comenzado su jornada a las cuatro de la mañana como trabajadora de la salud. A pesar del cansancio, terminó la guardia y se reunió con su hijo adolescente para celebrar el cumpleaños del cantautor. Nancy expresó: “Si yo lo tuviera enfrente a Charly le agradecería por toda la música que nos hizo disfrutar a mí y a toda mi familia. Lamentablemente, mucha gente no valora a los ídolos que tenemos acá. Para mí, él es uno de los grandes”.
Gastón (35), vecino de la zona y docente de Filosofía en la Universidad de Buenos Aires, llegó casi de casualidad a la vigilia y terminó con un bigote bicolor pintado en la cara. Relató: “Conocí a Charly ya siendo grande. El primer vinilo que compré fue Vida (1972) de Sui Generis. Después hice la evolución a Serú ya en la secundaria y por una novia, se me empezó a despertar la religión por él”. También destacó lo que le llamó la atención del evento: “Mucha gente joven. Hay como un revival del fanatismo por Charly y los ídolos en general. Charly es como Maradona”.
Ana Clara, de 20 años, artista visual y estudiante de inglés, se ofreció a maquillar bigotes a los convocados. Contó: “Me hice fan de Charly de chiquita. Me acuerdo de que mi viejo me mostraba el video en el que se ponía en cuero en el Cosquín, que decía: ‘No llueve, escupen’”. Añadió entre risas: “Mi papá le decía a mi mamá ‘Pará, pará, pausalo porque no sé si no se pone en pelotas’. Yo lo miraba y no lo podía creer”.
Cuando la medianoche llegó, los fans corearon el feliz cumpleaños con el detalle de decir “que los cumplas, García, que los cumplas feliz”. Tras finalizar la canción, siguieron con el himno nacional, como ya marca la tradición. La música continuó sonando y el público siguió entonando a coro las canciones de su ídolo con la misma pasión que más temprano.

