Los Abuelos de la Nada llegan a San Francisco: “Hoy más que nunca hay que celebrar el día que se vive”

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Este sábado 17 de octubre, Los Abuelos de la Nada se presentarán en vivo en San Francisco, en una noche de rock que plantea volver a bailar como antes, bajo el lema “Porque lo Bueno Siempre Vuelve”.

Julio Morales, percusionista de la banda, habló en La Mañana de El Periódico y anticipó que el repertorio será con “las canciones de siempre”. A su vez, señaló que tocar en Córdoba los pone “muy contentos” e indicó que en las giras suelen estar en contacto con “la realidad de los pueblos” y con la comida y con la bebida de cada lugar. “Cada vez que vamos a Córdoba vuelvo con algunos gramos de más, así que más feliz no se puede estar”, reconoció entre risas.

El show será en el salón del Club Antártida Argentina, sobre Juan de Garay al 4500, como parte de la propuesta Otra Vez, que organiza RC Producciones. Las puertas abrirán a las 21.30 y habrá mesas y sillas, además de comida y bebida. Las entradas pueden comprarse online en alpogo.com y de forma física en Las Cañitas, en Urquiza 237.

La jornada empezará con el Ensamble de Primer Piso, que actualmente compite en el Pre-Cosquín Rock, el certamen federal que selecciona a las bandas emergentes que tocarán en el Cosquín Rock. Luego subirán LPH Rock, Chelo Zimbabwe & The Hit Makers y Los Abuelos de la Nada. El DJ Javi Alfonzo estará a cargo de la música durante toda la noche. Además, se proyectarán videoclips que marcaron una época en pantalla gigante.

El sábado 17 de octubre a las 21.30, el Club Antártida Argentina…

Escenarios chicos y repertorio

“Cuanto menos gente hay, yo más nervioso me pongo”, dijo Morales en referencia a lo que será el show íntimo del fin de semana. Y explicó por qué. En los escenarios grandes, según contó, se pierde el contacto, y él necesita “mirar algunos ojos”, “mirar algunos cuerpos” y ver “actitudes, sonrisas”. En los escenarios más chicos, agregó, la gente está más atenta y todo se vuelve “algo mucho más íntimo”. Sobre ese nerviosismo, afirmó: “El día que lo pierda es porque hay algo de mí que se fue”.

El repertorio será el de las canciones “de siempre”: entre ellas nombró “Mil horas” y “Tristeza de la ciudad”. Sobre compartir la noche con Marcelo “Chelo” Delgado (de Chelo Zimbabwe y The Hit Makers), a quien definió como “otro gran procer de la música”, sostuvo que será una alegría.

En otro pasaje de la entrevista, Morales celebró que Gringui Herrera, autor de “Tristeza de la ciudad”, esté “activo y sano”, en un año en el que, según dijo, “se nos han ido bastantes artistas” en la Argentina. Indicó que con él iniciaron una etapa y que la banda se rearmó hace unos cuatro años. Explicó que ese grupo se sostiene junto con Gato Azul Peralta, hijo de Miguel Abuelo, a quien describió como “un baluarte, un sangre azul del rock” que conoce “todo” sobre el género y sobre la historia de Los Abuelos de la Nada.

Precisamente para Morales, llevar el legado de Miguel Abuelo pesa: “Es una enorme responsabilidad”, manifestó, porque Miguel “era un poeta” y su figura trascendía “quizás la cuestión musical”. 

“No solamente es interpretar la música sino interpretar el sentir, interpretar las palabras”, agregó. Aun así, añadió que, de forma individual, está contento con el lugar y el tiempo en los que le toca estar.

Lo más emotivo del año, dijo, fue el festejo de los 80 años de Miguel Abuelo, en febrero. Contó que Miguel “estaría festejando sus 80 años y sería un saltimbanqui”, como él mismo se definía (el término refiere a una persona que realiza saltos, acrobacias y ejercicios gimnásticos o de equilibrio). El festejo se hizo junto con integrantes históricos que no pudieron seguir adelante, sobre todo por razones de salud, entre ellos Gustavo “El Vasco” Bazterrica, histórico guitarrista y compositor argentino.

Morales contó que tocar con el Vasco es “estar más cerca de Miguel” y que lo ubica en “una instancia del nacimiento del rock argentino”, al nombrar a La Máquina de Hacer Pájaros. 

El percusionista, que es además programador en el Centro Cultural Ricardo Rojas, de la Universidad de Buenos Aires, explicó que coordinó el contacto con el Vasco, le planteó la idea y recibió “todo el anecdotario”. De esa noche recordó la sala llena, con gente de pie e incluso cabeceando atrás de la puerta de entrada. Y resumió: “Fue muy emotivo”.

Sobre estar al lado de quienes estuvieron en el primer momento, señaló: “Nos llena de alegría, nos llena de orgullo, nos da responsabilidad, nos suma peso específico musical y nos da valor”. Y sostuvo: “Hoy nos toca a nosotros”. Concluyó: “Esperamos no defraudar”.

Sobre el presente de la banda, Morales contó que tuvieron mucha actividad en la primera parte del año. En ese marco, contó que recientemente rodaron un video de “Mariposa de Madera”, un tema de Miguel Abuelo que la banda está reversionando y que ahora está en etapa de edición. Lo definió como “muy antiguo y muy bonito” y anticipó que próximamente estará listo.

Una invitación a “celebrar el día”

Para cerrar, Morales invitó a divertirse y a celebrar el “Buen Día, Día”, el poema hecho canción en el que Miguel Abuelo agradecía estar vivo cada día de su vida. “Hoy más que nunca hay que celebrar el día que se vive”, sostuvo. 

Señaló, además: “Estamos en un momento humano de terribles problemas” por lo que invitó a tomarse una hora y media de relax y a disfrutar. “Todos merecen ese momento de alegría al corazón”, cerró.