Menem se resiste a bajar las listas libertarias en las provincias y tensiona el acuerdo con los gobernadores

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 Martín Menem puso en tensión la estrategia de acuerdos electorales con los gobernadores aliados que Diego Santilli lleva adelante para eliminar las PASO. El presidente de la Cámara de Diputados blanqueó en un encuentro libertario en Tigre, las diferencias que persisten en el máximo nivel de la Casa Rosada sobre que estrategia seguir para las próximas elecciones.

“¿Queremos ganar una elección o queremos un país para los próximos 40 años?”, dijo Menem y reconoció que esa diferencia genera “todo tipo de tensiones” en el armado político, que definió como una tarea “muy compleja”.

“Sería mucho más fácil avanzar y cerrar acuerdos rápidamente con cuanto gobernante se nos cruza y llegar a alianzas electorales”, sostuvo el presidente de Diputados y repitió “una cosa es querer ganar y otra que le vaya al país mejor en los próximos 40 años”. 

Menem explicitó así su resistencia a bajar o dejar sin financiamiento a los candidatos libertarios, para que los gobernadores aliados pueden reelegir más fácil. Candidatos como Nadia Marques en Neuquén o Gabriel Bornoroni en Córdoba o Luis Petri en Mendoza o Emilia Orozco en Salta, deberían aceptar bajarse o no jugar a fondo el año próximo, para facilitar acuerdo en el Congreso que permitan eliminar las PASO, un objetivo que la Casa Rosada cree necesario para darle más chances a la reelección de Milei.

Las Fuerzas del Cielo creen que el acuerdo con los gobernadores reivindica la estrategia que trazó Santiago Caputo

La discusión no es nueva. Como recordó LPO, la gran fractura del triángulo de hierro se produjo el año pasado por esta diferencia de enfoque político. Santiago Caputo promovía acuerdos con los gobernadores aliados para ampliar la base política del Gobierno y evitar disputas innecesarias en las provincias. Karina Milei, en cambio, se impuso con una estrategia de construcción territorial basada en el sello propio de La Libertad Avanza, propiciada por Martín y Lule Menem, con Sebastián Pareja en la provincia. 

¿Queremos ganar una elección o queremos un país para los próximos 40 años? Sería mucho más fácil avanzar y cerrar acuerdos rápidamente con cuanto gobernante se nos cruza y llegar a alianzas electorales.

El gobierno desde el desembarco de Santilli en el gabinete, parecía haber reorientado su estrategia en el sentido que había propuesto Santiago Caputo y que derivó en su expulsión del armado político. Pero en Paris algo raro pasó. Los gobernadores que acompañaron a Milei se quedaron sin la cena prometida con el Presidente, que estuvo muy amable en una breve charla de pie y los acuerdos políticos no se concretaron. Ahora se entiende. 

La posición de Menem quedó expuesta este viernes durante un encuentro de La Libertad Avanza en Tigre. Su posición sobre la necesidad de privilegiar el armado a largo plazo, avaló el sesgo de confirmación de Las Fuerzas del Cielo que vienen argumentando que los riojanos están más interesados en construir una estructura política para el proyecto presidencial Martín Menem 2031, que en asegurar la reelección de Milei.

Como sea, lo cierto es que las dos cosas al mismo tiempo son difíciles de lograr. O tienen apoyo en el Congreso de los aliados para eliminar las PASO y asegurar la gobernabilidad o los enfrentan electoralmente y ponen en crisis esos acuerdos.

Por eso, las demoras en acordar que percibieron los gobernadores al regresar de Paris, alimentó la desconfianza justificada que tienen hacia los libertarios, que se han cansado de incumplir acuerdos.

El asesor Santiago Caputo, que sigue defendiendo el acuerdo con los gobernadores aliados.

 Esta situación le pone presión a Santilli que tiene la misión de conseguir los votos para suspender las PASO y para aprobar el Presupuesto 2027. Pero la dinámica tóxica se repite. Cuando las conversaciones con los gobernadores se acercan a un punto de acuerdo, la discusión interna sobre las listas vuelve a complicar el cierre político. 

Cornejo, Valdés y Pullaro dicen que aceptan suspender las PASO pero demoran la orden a sus senadores

La negociación por las primarias lleva varios meses. En julio, Santilli y Luis Caputo avanzaron con conversaciones que incluían obras públicas, transferencias de fondos y deudas pendientes con las provincias. El Gobierno necesitaba reconstruir su relación con los mandatarios para conseguir respaldo legislativo. La suspensión de las PASO y el Presupuesto 2027 quedaron incorporados a una misma mesa de negociación. 

En septiembre, después de la presentación del proyecto de Presupuesto, Santilli recibió en la Casa Rosada a Raúl Jalil, Osvaldo Jaldo, Gustavo Sáenz y Juan Pablo Valdés. También mantuvo contactos con Leandro Zdero, Alfredo Cornejoy Marcelo Orrego. La discusión, como siempre, incluyó el tramo electoral y reclamos por obras y partidas no giradas a las provincias. La suspensión de las PASO quedó pendiente de un acuerdo político serio. 

El viaje a París abrió otra instancia. Javier Milei se mostró amable en una breve charla con los gobernadores, parados y sin cena, donde al menos no los insultó. Allí se anunció que al regreso de Paris, Santilli iniciaría una serie de reuniones bilaterales para cerrar los acuerdos, que permitirían suspender las PASO. En ese punto estamos.

En el Congreso el trámite viene lento. Santilli quiere sacar en octubre la media sanción del Senado, donde necesita reunir 37 votos, con un primer objetivo de sumar ocho senadores radicales, que juegan en tandem con Patricia Bullrich, quien por su propio proyecto presidencial no está del todo convencida de eliminar las primarias.

El problema es que los gobernadores radicales dicen públicamente que hay que suspender las PASO, pero no transmiten esa orden a sus senadores, como reveló LPO.