
Nadia Márquez se levantó intempestivamente de la comisión de Acuerdos este miércoles, mientras desfilaban jueces y fiscales para defender sus pliegos en audiencia pública, porque se percató del vacío que le estaban haciendo los senadores aliados, en su apuesta por presidir ese ámbito tras el fallecimiento del riojano Juan Carlos Pagotto.
La neuquina abandonó el Salón de las Provincias ofuscada porque solo asistieron tres integrantes de la comisión, que cuenta con 19 miembros. Delante de los candidatos postulados por Juan Bautista Mahiques para ocupar cargos en el Poder Judicial, se sentaron nada más que el misionero Carlos Omar Arce, la jefa del bloque libertario, Patricia Bullrich, y el chaqueño Juan Cruz Godoy. También estuvieron presentes la jujeña Vilma Facunda Bedia y el puntano Bartolomé Abdala, pero ninguno de los dos es parte de ese ámbito.
La reunión fue interpretada por uno de los colegas de la neuquina como “una vergüenza”. “No tenemos presidente de comisión, no estaba el vice, tampoco la secretaria y tuvo que presidir Arce porque figura primero en la nómina por orden alfabético”, explicó.
En efecto, el titular de la comisión era Pagotto, quien falleció en la madrugada del martes de la semana pasada, por una insuficiencia cardíaca. El vice es el radical Maximiliano Abad y la secretaria es la tucumana Sandra Mendoza, que responde a Osvaldo Jaldo. Ambos senadores se encuentran de viaje, fuera del país, cumpliendo funciones protocolares.
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Sin embargo, no fueron los únicos ausentes. También pegaron el faltazo Martín Göerling Lara, titular del bloque PRO, el correntino Carlos “Camau” Espínola, la tucumana Beatriz Ávila, las radicales Mariana Juri y Carolina Losada, la salteña Flavia Royón y el peronista riojano Fernando Rejal.
La lista revela una respuesta corporativa de los aliados contra Márquez. De hecho, fuentes parlamentarias comentaron a LPO que “la Casa Rosada empezó a trabajar para que asuma Nadia la presidencia de la comisión cuando todavía no sabíamos a qué hora iban a velar a Pagotto”.
Los bloques dialoguistas se irritaron, además, porque la neuquina llamó a algunos senadores y a otros, no. “Puntearon los votos que necesitaban para hacerla presidenta y llamaron nada más que a esos, y los demás se ofendieron”, dijo un senador.
Alguno de esos legisladores reconoció que fue Márquez quien encaró esos contactos telefónicos pero uno de los aliados aseguró a LPO que “Martín Menem está llamando a los senadores para pedir el voto para Nadia”.
La senadora neuquina fue crucial para que el riojano pudiera ordenar la bancada de diputados después de los escándalos de 2024, con las peleas entre Lilia Lemoine y Marcela Pagano, la visita de seis libertarios a los represores de la última dictadura detenidos en el penal de Ezeiza y la salida del MID de LLA. Por eso, Márquez cuenta con el respaldo de Karina Milei, bajo las credenciales de haberse movido como una jefa de bloque en las sombras tras la eyección de Oscar Zago.
Cerca de la legisladora patagónica dijeron a LPO que “no había quórum para votar ahora, porque esta semana solo estuvo programada la jornada audiencias públicas y varios senadores no viajaban”, y avisaron que seguirán trabajando para “terminar la ronda de diálogo con los otros espacios políticos”. Acaso esa respuesta obedezca a la desconfianza de sus pares, al enterarse que llamó selectivamente a los cinco o seis que precisa para lograr los 10 votos requeridos para juntar mayoría sobre 19.
En rigor, tampoco podrían haberla elegido presidenta este miércoles porque el oficialismo debió convocar a una reunión de comisión, que no es lo mismo que una audiencia pública en el marco de la comisión de Acuerdos. Esas convocatorias, más allá de la tendencia del gobierno a saltarse las reglas, deben realizarse con 72 horas de anticipación. De modo que Márquez tuvo que aceptar que su ascenso era impracticable, por la disposición reglamentaria y la rebelión de los aliados al mismo tiempo.



