

Martín Lousteau cuestionó el proyecto de Inocencia Fiscal II que obtuvo media sanción en la Cámara de Diputados y en lenguaje cinéfilo advirtió al oficialismo que las segundas partes nunca fueron buenas.
“Parece la segunda parte de una película, ya sabemos todos lo que se dice las segundas partes. En este caso, la primera era un desastre también, así que no veo por qué la segunda va a mejorar”, ironizó el diputado radical. “Seguimos pensando que la saga entera es un desastre”, reiteró.
Lousteau dijo que “Inocencia Fiscal es un nombre muy atractivo, muy marketinero”, pero “detrás de la supuesta intención de simplificar la vida y la declaración jurada para los buenos contribuyentes, se esconde la degradación de la capacidad de ARCA para perseguir y detectar evasores seriales, narcos”.
“Podríamos llamarla ley contra la persecución de evasores seriales, narcos y corruptos. Si quieren otro nombre más corto, ley de facilitación e impunidad de la evasión. Si quieren uno todavía más corto, ley Adorni Espert”, chicaneó el legislador.
Lousteau se burló de los nombres pomposos que usa el gobierno de Milei para sus proyectos. “En lo que en todo lo que hacen hay una enorme diferencia entre lo que dicen ustedes y lo que terminan haciendo o en cómo perciben lo que hacen”, señaló.
“Es una doble vara permanente y eso también se ve en las actitudes personales”, remarcó y dijo que la mayoría de los libertarios “se hacen los duros” y “son increíblemente crueles”, pero después no se bancan una crítica y terminan llorando en los medios. Como ejemplo puso a Espert, Adorni, Fernando Cerimedo y a Lisandro Catalán, que lloró en la televisión tucumana.
Catalán lloró porque lo acusaron de truchar el domicilio para ser candidato
“Espert se la pasó insultando, diciendo ‘cárcel o bala’ y terminó acusado de ser cómplice de un narco y llorando por su reputación. Adorni verdugueó a todo el mundo desde un atril, terminó acusado de corrupto y llorando porque lo que le dicen impacta en su familia y en sus hijos. Cerimedo le hizo campaña sucia a todo el que tenía una opinión distinta al gobierno, terminó acusado de asesino y llorando porque quería ver a sus hijos”, relató.
“Ahora vemos al ex vicejefe de gabinete, que quiere ser candidato en Tucumán, se quiebra una entrevista y dice ‘por qué tengo que soportar los agravios de funcionarios del oficialismo’. Me parte el alma, pobrecito”, lo chicaneó. “¿Ustedes son conscientes de las cosas que hacen y se quejan ahora?. ¿Reflexionan cuando les toca llorar? ¿O es solo cuando les toca a ustedes que no se puede bancar una sola de las miles de cosas que le hacen a los demás?”, preguntó.



