
Santiago Viola se juega la confianza de Karina Milei en el destino de los casos Andis y Adorni, ambas investigaciones en manos de Ariel Lijo. Después de una semana traumática para el gobierno, signada por la pelea con Patricia Bullrich y la batalla por el pliego de la cuñada de Alconada Mon, el foco de la secretaria General de la Presidencia podría virar de Juan Bautista Mahiques al apoderado de LLA.
Fuentes del Congreso dijeron a LPO que el joven abogado le había prometido a la hermana presidencial y a Javier Milei su capacidad para administrar las causas que los martirizan. “Viola le vendió a Karina que iba a poder controlar a Lijo porque había trabajado mucho tiempo con él”, comentaron.
La jugada del abogado revela una autoestima elevada. En Comodoro Py, la familia judicial no olvida que fue partícipe de la operación con la que instaló, a través de dos testigos falsos, que el juez Sebastián Casanello se había reunido con Cristina Kirchner en la residencia presidencial de Olivos. “Eso se paga, independientemente que Casanello guste más o menos”, deslizó un magistrado.
Viola asumió en el Consejo de la Magistratura y sobreseen a su ex defendido Lázaro Báez
Por eso, parece difícil que Viola cuente con recursos como para persuadir a Lijo de frenar la investigación sobre las coimas de la Andis o el patrimonio del Jefe de Gabinete, cuando las pruebas que sobre sus inconsistencias patrimoniales son de tal magnitud que hunden las mejores intenciones de ayudarlo.
LPO reveló que ya le pasó a Adorni algo similar: el jefe de Gabinete no tuvo mejor idea que ir al despacho de Mahiques para que lo auxilie con su llegada al fiscal Gerardo Pollicita, quien lleva adelante la causa en su contra.
Mahiques llamó a Pollicita con Adorni presente para pedirle -en tono canchero- que lo ayude. Pero el fiscal cortó la comunicación de forma abrupta, ofendido por la brutalidad del acercamiento. En esa misma época el ministro de Justicia intentó usar el envío del pliego de José Tomás Rodríguez Ponte, un protegido de Lijo, como rehén para condicionar al juez federal. No le fue mejor y tuvo que terminar soltándolo, sin mayores seguridades.
Mahiques toma al pliego de Ponte como rehén para negociar con Lijo
Hasta ahora, Viola ha gozado del beneficio de ser el hijo de Claudia Balbín, una operadora radical de larga trayectoria que cultiva una profunda amistad con la jueza María Servini, quien considera “un sobrino” al viceministro de Justicia. Acaso el afecto de ambas mujeres le haya alcanzado hasta el momento pero en el gobierno siguen esperando los resultados que prometió a Karina en las causas que tiene Lijo.



