José Schreiber, presidente del centro vecinal de Barrio Maipú, lanzó una campaña para entregar banderas argentinas. El objetivo es revalorizar la enseña patria en el frente de los hogares durante el torneo y contagiar la iniciativa a todo San Francisco.
El clima mundialista empieza a sentirse con fuerza en las calles de San Francisco, pero en el Barrio Maipú decidieron ir un paso más allá y otorgarle un profundo sentido de pertenencia e identidad nacional. Desde el centro vecinal de dicho sector, impulsan una sentida iniciativa para que los frentes de los hogares se colmen de banderas argentinas, una acción que busca trascender lo estrictamente deportivo.
El presidente del centro vecinal, José Schreiber, brindó detalles del proyecto que ya está en marcha. “Estamos iniciando, hemos iniciado una campaña de entrega de banderas argentinas para los socios del centro vecinal”, anunció el dirigente, entusiasmado por la respuesta de la gente.
Si bien el inicio de la máxima cita del fútbol mundial funciona como el detonante perfecto para la propuesta, desde la comisión vecinal recalcaron que la meta de fondo es sembrar un hábito duradero en la comunidad y recuperar el orgullo por los símbolos nacionales.
“En realidad la idea es un poco revalorizar la enseña patria, aprovechando el mundial, pero no necesariamente porque está el mundial, sino la idea es hacerlo para todo el año, vestir el barrio de celeste y blanco”, explicó Schreiber de manera cotidiana.
El proyecto apunta a que los colores patrios queden fijos en las fachadas para evocar los valores de unión durante los 365 días: “Pensar en el resto para las fiestas patrias, y por qué no, que todo el año tengamos una bandera en el frente de nuestras casas”, propuso el referente barrial.
A través de un escrito, una placa institucional y un mensaje directo destinado a los habitantes del sector, el centro vecinal formalizó la propuesta: “La propuesta del Centro Vecinal es ‘vestir’ nuestro barrio con banderas argentinas en el frente de nuestros hogares, durante el mundial y todo el año, especialmente en fechas patrias, revalorizando la enseña nacional”.
Lejos de encasillarse únicamente en las fronteras de Barrio Maipú, Schreiber recurrió con el sueño de que la idea se replique en cada rincón de la ciudad. “Creemos que es una inquietud muy positiva, y pensamos en que la den a conocer los medios de comunicación, porque pensamos que es algo que tal vez ¿Quién te dice que a lo mejor no contagie a otra gente de la ciudad? Es una acción que esperamos que desde Barrio Maipú, contagie toda la ciudad”, concluyó esperanzado.
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