
Durante su homilía de este domingo, afirmó: “Estamos viendo favorecer a los opulentos y restringir ayuda a discapacitados, jubilados, enfermos y vulnerados, pero de modo particular a los discapacitados, y es signo de decadencia y sadismo personal e institucional”.
El sacerdote fue contundente: “Como hablamos de terrorismo de Estado, hay cierto sadismo de Estado e institucional”.
Por otro lado, Rossi instó a rechazar la agresión y discursos violentos: “La Iglesia de Cristo es la Iglesia del amor, no de la ortodoxia, sino del amor, de la interioridad que glorifica a Dios en sus corazones, de la coherencia, que da razón de la esperanza y del amor, no con gritos, fanatismo ni agresividades”.



