Los gobernadores aliados rechazan la eliminación de las PASO que impulsa Milei

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Los gobernadores aliados de la Casa Rosada avisan que no están dispuestos a acompañar el proyecto de eliminación de las PASO que pretende impulsar Javier Milei desde el Congreso.

Aunque todavía no se conocen los detalles de la iniciativa parlamentaria, los jefes provinciales piensan en las primarias obligatorias como una herramienta para ordenar la oferta electoral sin perder volumen político ante el oficialismo.

Los libertarios ya lograron suspender las PASO para el turno electoral anterior, bajo el argumento del carácter oneroso para la administración pública. Pero esta vez irían por su eliminación, con el claro objetivo de quitarles a sus adversarios cualquier chance de mostrarse competitivos en 2027.

Sin embargo, una ley electoral requiere mayoría absoluta de los miembros de ambas cámaras. O sea, Milei precisa el respaldo de 129 diputados y 37 senadores, que constituyen la mitad más uno de los miembros en cada cámara.

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Como el Presidente cuenta con 95 legisladores en la Cámara Baja y 21 en el Senado, no podría cumplir su objetivo sin el respaldo de las bancadas que responden a los gobernadores.

En Diputados, esos votos están repartidos entre los bloques de Innovación Federal, que responden al salteño Gustavo Sáenz y al misionero Rubén Passalacqua, los catamarqueños de Raúl Jalil y los tucumanos de Osvaldo Jaldo. Además habría que contemplar la conducta de los cordobeses, los radicales y otras expresiones provinciales aglutinadas en Provincias Unidas o sueltas en monobloques.

Bullrich y Martín Menem.

El PRO, por caso, no emitió una opinión. Un diputado de ese espacio respondió a la consulta de LPO con prudencia, escudándose en que todavía no se sabe cuál será el contenido de la norma y tampoco hay información sobre la modificación al financiamiento de los partidos que dejaron trascender.

Desde el peronismo también se motraron cautelosos a la hora de opinar, pero existe una postura bastante extendida entre los liderados por Germán Martínez acerca de la relevancia de las PASO y la utilidad para una fuerza política cruzada por una interna cruda, entre Cristina Kirchner y La Cámpora contra Axel Kicillof, por un lado, y gobernadores del PJ, por otro.

Como el Presidente cuenta con 95 legisladores en la Cámara Baja y 21 en el Senado, no podría cumplir su objetivo sin el respaldo de las bancadas que responden a los gobernadores.

En concreto, a Martín Menem le faltarían 35 votos para superar los 129 y, por el momento, parece una empresa difícil de alcanzar.

El caso del Senado tampoco resulta más sencillo. A los 21 que conduce Patricia Bulrich, habría que agregar 16 más.

La cuenta apunta a la pesca de los votos del correntino Carlos “Camau” Espínola, la tucumana Beatriz Ávila, la cordobesa Alejandra Vigo, la salteña Flavia Royón, la neuquina Julieta Corroza, los dos misioneros, los dos santacruceños y los 10 radicales. Los estrategas del oficialismo deberán atender también a lo que considere el trío de Carolina Moisés, Guillermo Andrada y Sandra Mendoza, el grupo de senadores que se fue del interbloque peronista.

Si bien Bullrich reunió hasta 42 votos para aprobar la reforma laboral en sesiones extraordinarias, la oposición y los gobernadores avisan que el número habrá que construirlo votación por votación. “No hay una mayoría automática”, deslizó un senador aliado ante LPO.