La obra, surgida del Laboratorio de Periodismo Performático de Revista Anfibia, se presentará el 14 de marzo en el Teatro Comedia con doble función. La trama propone una reflexión escénica sobre identidad, memoria corporal y mandatos sociales.
El sábado 14 de marzo, el Teatro Comedia (Rivadavia 254) recibirá Testosterona, una obra performática dirigida por la actriz y directora Lorena Vega y protagonizada por el periodista y escritor Cristian Alarcón, que propone un cruce poco habitual entre teatro documental, biodrama y periodismo en escena. La pieza tendrá doble función, a las 18:00 y a las 21:00.
La obra parte de una experiencia autobiográfica de Alarcón: durante su infancia fue sometido a inyecciones de testosterona con el objetivo de “masculinizarlo” y adecuarlo a normas sociales de género. Ese episodio íntimo se convierte en el punto de partida de una investigación escénica que explora las masculinidades y transforma la experiencia individual en una experiencia colectiva.
Gestada en el laboratorio de Periodismo Performático de Revista Anfibia, Testosterona se define como un “dispositivo de investigación vivo”, una idea que atraviesa tanto su proceso creativo como su forma escénica. Lejos de ser una obra cerrada, el material continúa modificándose a medida que aparecen nuevas historias y testimonios vinculados con prácticas de conversión y tratamientos médicos destinados a corregir identidades sexuales disidentes.
Según explica el equipo creativo, el proyecto fue incorporando relatos de personas que comenzaron a acercarse después de las primeras funciones, compartiendo experiencias similares ocurridas en distintos puntos de Argentina y Latinoamérica
De este modo, la obra no solo representa una investigación previa, sino que también la produce: cada función abre la posibilidad de que surjan nuevos testimonios y preguntas, ampliando el alcance del proyecto artístico y periodístico.
Las entradas pueden adquirirse a través de Ticketek, disponibles en el siguiente enlace, o en la boletería del teatro.
Perfiles del performer y de la directora
El periodista y escritor Cristian Alarcón es fundador y editor de Revista Anfibia, medio clave en el desarrollo del periodismo narrativo en América Latina. En 2022 obtuvo el Premio Alfaguara por El tercer paraíso, novela de fuerte impronta autobiográfica que, al igual que Testosterona, trabaja la memoria personal como territorio político.
Antes, en libros como Cuando me muera quiero que me toquen cumbia y Si me querés, quereme transa, consolidó un estilo que cruza crónica, etnografía urbana y literatura, convirtiendo investigaciones sobre marginalidad y violencia en relatos de no ficción con una implicación corporal poco frecuente en el periodismo tradicional.
Por su parte, Lorena Vega es actriz, directora, dramaturga y guionista con una trayectoria destacada en el teatro independiente porteño. Su obra Imprenteros, basada en su propia historia familiar, se convirtió en una referencia del teatro documental argentino contemporáneo por su capacidad de transformar un archivo íntimo en experiencia colectiva.
En paralelo a su recorrido escénico, Vega amplió su proyección con trabajos en televisión y cine, entre ellos las series Envidiosa y En el barro, y la película Mazel Tov (2025), consolidando un perfil que combina experimentación teatral con presencia en producciones de alcance masivo.
El cruce creativo entre ambos surgió a partir del Laboratorio de Periodismo Performático de Anfibia, un espacio concebido para explorar los cruces entre investigación periodística y escena. Vega fue convocada como tutora en la segunda edición del laboratorio, experiencia que recuerda como un territorio “anfibio e híbrido, que tocaba los bordes de distintas disciplinas”.
Durante varios años trabajaron en el desarrollo de materiales escénicos que combinan crónica, investigación y dramaturgia. “Trabajamos cuatro proyectos y se estrenaron tres”, precisa Vega sobre ese proceso formativo.
De ese intercambio nació Testosterona, cuando Alarcón decidió profundizar esa búsqueda llevando el periodismo performático “en carne propia”. “Seguir investigando, pero arriesgando su propio cuerpo”, resume la directora.
Alarcón, por su parte, reconoce que el proceso lo obligó a revisar retrospectivamente su trayectoria: “Recién ahora empiezo a tener conciencia de los modos en los que mi cuerpo estuvo implicado en distintos momentos de mi producción, aunque no estuviera arriba de un escenario”.
Para el escritor, la experiencia de poner el cuerpo en escena no surge de la nada, sino de una práctica periodística en la que la implicación siempre fue central. Testosterona radicaliza esa lógica: ya no se trata solo de narrar mundos ajenos, sino de convertir la propia biografía en campo de investigación pública.
En su paso por el Teatro Comedia, Testosterona no se presenta solo como una obra, sino como una experiencia en proceso. Entre la investigación, la memoria y la escena, la propuesta invita al público a ocupar un lugar activo frente a una pregunta que excede lo autobiográfico: ¿qué huellas dejan en los cuerpos los mandatos que intentaron moldearlos? La respuesta, como el propio dispositivo, sigue abierta.
