
El cuerpo activo y la Comisión Directiva realizaron el cierre institucional 2025 con una ceremonia cargada de emoción, donde se destacaron juramentos, ascensos, un balance operativo positivo y anuncios clave para el próximo año.
Con un acto sencillo pero profundamente emotivo, los Bomberos Voluntarios de Morteros llevaron adelante el cierre del año institucional, marcado por juramentos, ascensos, reconocimientos y un balance altamente positivo de la actividad desarrollada durante 2025. La ceremonia reunió a integrantes del cuerpo activo, autoridades de la institución y familiares, en un clima de orgullo y compromiso compartido.
El jefe del cuerpo activo, Walter Racca, destacó el fuerte contenido simbólico del encuentro, subrayando especialmente el juramento de dos nuevos bomberos, Delfina y Gianluca, quienes aprobaron recientemente el BN1, y los ascensos de integrantes del cuerpo como Jonathan y Manuel. “Fue una noche muy emotiva, dándole cierre a un año de muchísimo trabajo y ya preparándonos para lo que viene”, expresó.
Racca remarcó además el crecimiento institucional que atraviesa el cuartel, anticipando que ya hay una camada de casi 18 aspirantes que realizarán el BN1 el próximo año, lo que permitiría que Morteros vuelva a ser sede de esta instancia formativa. “Eso nos pone muy contentos porque realmente hace falta. Tenemos trabajo para rato”, señaló.
En lo personal, el jefe también vivió un momento significativo al recibir su propio ascenso, culminando su etapa como suboficial y comenzando el primer grado como oficial. “Cada grado implica más responsabilidad. Si bien ya tengo la máxima responsabilidad como jefe, la graduación siempre convoca a redoblar el compromiso”, sostuvo.
En cuanto al balance anual, Racca calificó al 2025 como un año positivo, con 390 salidas registradas, reflejo del alto nivel de actividad del cuartel. Indicó que se observó una baja en incendios de campo, atribuida a un invierno más húmedo y a un manejo más responsable por parte de los productores rurales.
Respecto al equipamiento, anunció una novedad clave para la institución: la incorporación de una nueva unidad Iveco cero kilómetro, que arribará en febrero y reemplazará a la histórica “Dálmata”. El nuevo vehículo permitirá recuperar la función de primera intervención, combinando tareas de incendio y rescate, y se convertirá en una de las unidades más utilizadas por el cuerpo activo.
Por su parte, el presidente de la Comisión Directiva, Mario Macías, resaltó el valor humano y comunitario de la institución. Agradeció especialmente a cada integrante del cuerpo activo, al personal administrativo, cuarteleros y miembros de la comisión, y destacó que “ser bombero voluntario no es solo portar un uniforme, sino asumir una verdadera vocación de servicio”.
Macías también puso en valor el acompañamiento de las familias, el apoyo de la municipalidad, las empresas colaboradoras y los medios de comunicación, reafirmando el compromiso de seguir trabajando para fortalecer a la institución. “Invertir en nuestros bomberos es invertir en seguridad y en valores”, concluyó.


