
El vínculo entre Abel Pintos y San Francisco es de esos que se construyen con tiempo, contratiempos y finales felices. Cada una de sus presentaciones en el Festival del Humor, la Buena Mesa y la Canción dejó una marca distinta en el público local, que lo adoptó como uno de los artistas más queridos del calendario cultural de la ciudad.
La grilla 2026 lo confirma otra vez en lo más alto y despierta una gran expectativa en toda la zona. Por eso, conviene repasar sus anteriores noches en la Rural de San Francisco y, claro, aquella recordada reprogramación bajo el cielo abierto de la Plaza Cívica.
Su relación con el festival también acompaña la propia transformación del evento, que desde 2013 pasó de noviembre a febrero para sumarse a la agenda grande del verano cordobés. Ese fue el año bisagra para el festival, en que se convirtió en uno de los más importantes de la provincia. Y Pintos, hoy sin duda uno de los artistas populares más queridos y de mayor convocatoria en el país, se convirtió en uno de los números asiduos, capaz de convocar a miles de personas incluso cuando el clima decidió jugarle una mala pasada.
Después de su última presentación en 2019, Abel volverá San Francisco en el marco de sus shows celebrando nada menos que 30 años de carrera musical.
El 2014 que marcó un antes y un después
El domingo 16 de febrero de 2014, Abel Pintos se subió al escenario de la Sociedad Rural como figura estelar del cierre de aquella edición. Compartió cartel con La Copla y El Gato Peters, en un festival que todavía conservaba una postal muy de época: la entrada general costaba 50 pesos e incluía un vale de 10 para comidas, mientras que las butacas adicionales iban de 30 a 80 pesos. Cacho Buenaventura y Los Tekis fueron otros de los artistas principales en aquel año.
El público lo recibió con una energía que anticipaba lo que vendría en los años siguientes: cada regreso suyo sería una fiesta.
La tormenta de 2016 y la promesa que se convirtió en un gesto inolvidable
El 2016 quedará para siempre en la memoria del festival. El viernes 12 de febrero, un diluvio cayó sobre la Rural justo cuando Pintos había interpretado apenas unas pocas canciones. La organización advertía de la tormenta y había adelantado su presentación, pero finalmente la suspensión fue inevitable. No así la respuesta del artista: tanto él como su equipo transmitieron de inmediato su predisposición absoluta para reprogramar el show. La organización pidió conservar los tickets, gesto que sería clave semanas después.
El 18 de marzo de 2016, Pintos cumplió su palabra con un recital gratuito en la Plaza Cívica. El entonces intendente Ignacio García Aresca agradeció públicamente al artista. Para quienes habían comprado ubicaciones en la fecha suspendida, se dispusieron dos mil sillas dentro de un sector vallado; el resto del público pudo asistir libremente detrás de ese perímetro.
Casi el 90% de los tickets fueron canjeados, lo que reflejó el enorme interés de la gente. La previa comenzó a las 21:30 con el grupo local Los 4 Rumbos, también presente el día de la suspensión.
La noche, finalmente, tuvo clima perfecto: una multitud acompañó al cantante, que devolvió con creces aquella espera forzada por la lluvia.
2019: la ovación que confirmó el “romance” con San Francisco
El domingo 17 de febrero de 2019, Abel Pintos volvió para cerrar otra edición del festival, esta vez ante más de 10 mil personas reunidas en la Rural. El público bailó, cantó y se emocionó desde la medianoche, cuando el artista abrió el concierto con “Cómo te extraño”. También interpretó “Aquí te espero”, “Pájaro cantor” y una versión rockera de “Pensar en nada” de León Gieco.
En un momento de la noche, Pintos recordó el episodio del 2016 y aseguró que aquel diluvio había generado una “conexión especial” con la ciudad. El recital se extendió hasta casi las dos de la madrugada, combinando hits, zamba y un cierre encendido con “Revolución”. La respuesta del público fue unánime: aplausos de pie y un clima de celebración total.
Abel Pintos en Devoto: del dengue a la multitud de 2021
La historia del cantante con la región también tiene un capítulo aparte en Devoto, donde estaba programado para actuar el 1° de marzo de 2020 en el marco del aniversario de La Gran Promoción. La entrada general costaba 1200 pesos, con beneficios para quienes tenían el bingo, y también se habían fijado valores diferenciados para las plateas. Sin embargo, una emergencia sanitaria por casos de dengue obligó a suspender el espectáculo de manera conjunta entre la organización y el propio artista. Pintos agradeció la comprensión del público en redes sociales.
La historia tuvo su reencuentro un año más tarde. El 11 de diciembre de 2021, el predio de la Sociedad Sportiva volvió a recibir al cantante en una noche especial: el cierre del sorteo final de La Gran Promoción, que ese año repartió más de 40 millones de pesos en premios. No hubo venta de entradas; solo ingresaban quienes tenían el cartón del sorteo, que habilitaba el acceso de dos personas. También pudieron entrar quienes conservaron los tickets del show suspendido en 2020.
Finalmente, pasada la medianoche, el show se realizó sin problemas y en medio de una fiesta en el recinto devotense, marcando el final de una historia que se había frenado por razones sanitarias, pero que terminó concretándose con un marco multitudinario.

