
En los comercios de proximidad, léase almacenes, verdulerías, pollerías y carnicerías, las mismas bajaron 9,5%.
Este porcentaje superó al del mes anterior en concepto de caída de ventas.
El informe también señaló que la inflación de octubre fue del 2,3 por ciento y que una familia para no caer en la pobreza debió ganar 1.599.381 pesos.
Mientras tanto, para no ser indigente, un hogar tuvo que tener ingresos por 857.128 pesos.
El rubro Alimentos y Bebidas sin Alcohol subió 2,8%.
El 60% de las familias no accedió al total de la Canasta Básica Alimentaria y las que sí lo lograron fue merced a la ayuda estatal.
Asimismo, más de la mitad de los hogares eliminó alguna comida, por lo general la cena.
El 31 por ciento reportó situación de hambre y uno de cada diez se alimentó una sola vez al día.
Según Almaceneros, los datos reflejan un fuerte deterioro del tejido social.



