
En una entrevista distendida y a corazón abierto, Julia Zenko repasó algunos de los momentos más importantes de su vida personal y profesional. Desde su infancia marcada por silencios familiares, hasta su presente artístico pleno y atravesado por la gratitud, la artista reveló detalles de su intimidad, habló de su libro autobiográfico y dejó entrever sus próximos pasos.
“No es un libro sobre mi carrera artística. Es sobre mi nacimiento, mi familia, mis abuelos, mi hermano, mi infancia”, explica. La idea de escribirlo surgió durante la pandemia, en medio de una segunda operación por cáncer de mama. “Fue bastante complicado, pero dicen que en las situaciones límite uno o se bajonea o saca algo de adentro que no sabía que tenía. Y eso me pasó”, cuenta.
“Vivía mucha incertidumbre. No podía ver a mis hijas, pasaba muchas horas en casa… Y un día me senté a escribir recuerdos, se me vinieron cosas a la cabeza”, recuerda Zenko. “Vengo de una familia en donde había muchos secretos y cosas no dichas. Yo era una nena muy tímida y muy curiosa, y con mis preguntas insistentes mis viejos me fueron contando historias de los abuelos, de origen ruso y polaco”.
“’Vital’ salió cuando estaba embarazada de mi hija”
Con una carrera extensa, Zenko tiene 17 discos editados y ha girado por escenarios de todo el mundo. Pero uno de los hitos que marcó su camino fue Vital, su primer álbum solista lanzado en 1983. “Lo presenté embarazada de mi primera hija, con la panzota. Tenía 26 años”, recuerda entre risas.
Consultada sobre su presencia en el escenario en aquel entonces, reflexiona: “Esa seguridad la fui adquiriendo con los años. Ahora me siento tan cómoda arriba del escenario que me tenés que bajar”.
Y no duda al definir el momento que atraviesa: “Estoy viviendo un momento muy importante. Después de haber atravesado una enfermedad como el cáncer, mi visión de la vida cambió completamente. Estoy muy agradecida. Creo que estoy empezando a recoger todo lo que sembré”.
“Nunca dejé de cantar ‘Carta de un león a otro’”
Zenko habló también de su repertorio y de aquellas canciones que, aunque pasen los años, siguen siendo parte de sus shows. “Nunca dejé de cantar ‘Carta de un león a otro’. Si no la incluyo, me la piden. Desde el 83 la vengo cantando”.
Además, contó que está rescatando temas que en algún momento había dejado de lado: “Con el afán de hacer cosas nuevas, a veces una deja canciones hermosas. Ahora estoy volviendo a cantar Si pudiera elegir, O qué será –que grabé con Mercedes Sosa–, Dale alegría a mi corazón, No quiero arrepentirme y Quiero abrazarte tanto, que grabé con Víctor Manuel”.
Entre sus planes más próximos, adelantó que podría volver al teatro en el verano porteño: “Todavía no puedo contar mucho, pero estoy por firmar para hacer una obra en la calle Corrientes. Es una comedia dramática, no musical. Estoy entusiasmada”.
También celebró su participación en la reciente película de Fabiana Cantilo, donde finalmente puso su cuerpo frente a cámara: “Yo ya había cantado para películas y novelas, pero nunca había actuado en cine. Un día Fabiana me dijo: ‘Ya te voy a dar un personaje’. Y cumplió”.
“Me encantaría presentarme en Córdoba”
Al cierre de la charla, Julia dejó abierta la posibilidad de regresar a los escenarios cordobeses: “Estaría buenísimo ir a Córdoba y hacer un show con todas estas canciones que la gente quiere. Estoy abierta a propuestas”, afirmó. Al preguntarle si había estado en el Quality Espacio, comentó: “No, pero sé que tiene distintos escenarios. Los muy grandes me dan un poco de miedo. Pero bueno… ¡Si canté en la ópera de Oslo y en Berlín!”.
Repasando su carrera internacional, recuerda con emoción su participación en María de Buenos Aires, ópera de Piazzolla y Ferrer: “Me dio mucha seguridad en mí misma. Canté en Polonia, Israel, Grecia, Noruega, Japón… muchos lugares”.
Hoy, entre proyectos teatrales, nuevas presentaciones y la emoción de reencontrarse con su historia escrita en un libro, Julia Zenko vive una etapa de introspección, gratitud y conexión con su público: “Estoy muy metida con mi trabajo. Quiero vivir todo lo que pueda. Después de todo, cosecharás tu siembra, ¿no?”.

