
El vocero de la Secretaría de Gestión de Riesgo Climático, Catástrofes y Protección Civil, Roberto Schreiner, comunicó que “ya no hay actividad” en la zona, pero reconoció que el área sigue siendo de alto riesgo debido a las condiciones del terreno y a los vientos que podrían reavivar las brasas.
El incendio afectó al menos un 10% de la superficie del parque, en una zona de difícil acceso que complicó las tareas de los equipos. En los operativos participaron unos 180 efectivos, apoyados por más de 30 camionetas y autobombas.
Mientras se aguarda un cambio en las condiciones meteorológicas y posibles lluvias, bomberos y brigadistas continúan trabajando este jueves para evitar reinicios y asegurar la completa extinción del fuego.
El riesgo de incendios sigue siendo extremo.



