{"id":7123,"date":"2023-04-23T17:25:00","date_gmt":"2023-04-23T17:25:00","guid":{"rendered":"https:\/\/ritmocordoba.com\/?p=7123"},"modified":"2023-04-23T17:25:00","modified_gmt":"2023-04-23T17:25:00","slug":"elena-poniatowska-y-una-novela-que-potencia-el-cruce-de-un-registro-historico-y-personal","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ritmocordoba.com\/?p=7123","title":{"rendered":"Elena Poniatowska y una novela que potencia el cruce de un registro hist\u00f3rico y personal"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"media_block\"><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/ritmocordoba.com\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/elena-poniatowska-y-una-novela-que-potencia-el-cruce-de-un-registro-historico-y-personal.jpg\"><\/div>\n<figure class=\"mb-3\"><img decoding=\"async\" data-src=\"http:\/\/ritmocordoba.com\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/elena-poniatowska-y-una-novela-que-potencia-el-cruce-de-un-registro-historico-y-personal-1.jpg\" src=\"https:\/\/www.telam.com.ar\/assets\/img\/not_image.png\" class=\" lazy \" width=\"100%\" height=\"100%\" alt=\"Elena Poniatowska \"><figcaption> Elena Poniatowska. <\/figcaption><\/figure>\n<p><strong>Elena Poniatowska recurri\u00f3 a la ficci\u00f3n en &#8220;El amante polaco&#8221; <\/strong>para hilvanar la historia del \u00faltimo rey de Polonia Stanislaw Poniatowski, con su relato familiar, y ese cruce se potencia a trav\u00e9s de dos dimensiones: el registro hist\u00f3rico, por el que se narra la vida y obra de ese hombre ligado al origen de su familia paterna, y otro personal, en el que asume desde la primera persona su encuentro con la escritura, su inserci\u00f3n en la vida cultural y pol\u00edtica de M\u00e9xico y su rol como madre.<\/p>\n<p>&#8220;A la vida de Stanislaw Poniatowski, nacido en 1732, a\u00f1ad\u00ed algo de la m\u00eda, nacida doscientos a\u00f1os m\u00e1s tarde, en 1932, en un mundo fant\u00e1stico, no solo para m\u00ed, sino para las futuras generaciones de hijos, nietos y bisnietos: el de la llegada del hombre a la Luna el 20 de julio de 1969 en una nave con tres astronautas estadounidenses&#8221;, escribe en el pr\u00f3logo del libro editado por Seix Barral una de las principales referentes de la literatura latinoamericana.<\/p>\n<p><strong>La primera parte de esta monumental novela se public\u00f3 en 2019 pero fue esta nueva versi\u00f3n la que incluy\u00f3 un episodio de su vida personal: la revelaci\u00f3n de que su primer hijo fue fruto de la violaci\u00f3n del ensayista y escritor Juan Luis Arreola en 1954.<\/strong><\/p>\n<p>Si bien en la novela es llamado &#8220;Maestro&#8221; y no da su nombre, hasta la familia del autor mexicano fallecido en 2001 se dio por aludida. Y en una entrevista despu\u00e9s de la salida del libro, la propia Poniatowska lo dijo: &#8220;Ya se sab\u00eda, muchos lo saben. Pero no hay que decirlo, para qu\u00e9, adem\u00e1s, ya pasaron tantos a\u00f1os. \u00c9l usaba su capacidad de convencer, de ser muy seductor, para hacerle da\u00f1o a la gente&#8221;, coment\u00f3 y agreg\u00f3 que le dio a leer el libro a Emmanuel, el hijo que fue el fruto de la violaci\u00f3n, a quien &#8220;le pareci\u00f3 bien que lo publicara&#8221;.<\/p>\n<p>Apodado Mane, ese hijo mayor es un testigo clave de sus horas de trabajo dedicadas a la escritura: &#8220;Para Mane escuchar las teclas de la m\u00e1quina de escribir y su ring-ring cada vez que llego al final de una l\u00ednea es su canci\u00f3n de cuna. Lo que m\u00e1s le enferma es que le diga: &#8216;Ya acab\u00e9, vamos a salir&#8217; y siga yo tecleando&#8221;, marca en este libro de 900 p\u00e1ginas en las que hay dibujos, fotos y mapas.<\/p>\n<h2 class>La autora<\/h2>\n<p> Nacida en Par\u00eds en 1932 y emigrada a M\u00e9xico durante la Segunda Guerra Mundial, la autora de &#8220;La piel del cielo&#8221; cumplir\u00e1 el 9 de mayo 91 a\u00f1os y su vigencia en la escena literaria y cultural la sigue ubicando en el centro: hace d\u00edas recibi\u00f3 un nuevo reconocimiento en M\u00e9xico, esta vez la medalla Belisario Dom\u00ednguez por su amplia trayectoria literaria y por ser una &#8220;referente de compromiso social, esp\u00edritu c\u00edvico, servicio a la patria, humanismo y libertad&#8221;, seg\u00fan el Senado, que otorga el galard\u00f3n.<\/p>\n<p>Al recibirlo, la escritora consider\u00f3 el reconocimiento a los que como ella &#8220;se despiden&#8221; y aprovech\u00f3 para hacer un repaso por su vida: &#8220;\u00bfAlguna vez lo imagin\u00e9? No. Los premios son una puerta que se abre de pronto, un regalo, una posibilidad de futuro y un reconocimiento para los que como yo se despiden&#8221;, manifest\u00f3 con tono nost\u00e1lgico, pero siempre sosteniendo una sonrisa, la autora de &#8220;La Noche de Tlatelolco&#8221;, que narra la cruenta represi\u00f3n de un levantamiento estudiantil el 2 de octubre de 1968 en Ciudad de M\u00e9xico.<\/p>\n<p><strong>Radicada en ese pa\u00eds desde 1942, la tambi\u00e9n premio Cervantes de Literatura 2013,<\/strong> evoc\u00f3 adem\u00e1s su oficio period\u00edstico, que le permiti\u00f3 entrevistar a figuras como el muralista Diego Rivera o las actrices Mar\u00eda F\u00e9lix y Dolores del R\u00edo, entre muchas otras.<\/p>\n<p>&#8220;Desde 1953 escribo en un \u00e1mbito amistoso y competitivo. Si fui una joven preguntona, sigo si\u00e9ndolo y todav\u00eda insisto en los por qu\u00e9, para qu\u00e9, c\u00f3mo, cu\u00e1ndo, d\u00f3nde&#8221;, expres\u00f3 ante un auditorio, que no dej\u00f3 de aplaudirla y corear su apodo, &#8220;Elenita&#8221;.<\/p>\n<p><strong>Ese encuentro con la escritura est\u00e1 narrado en &#8220;El amante polaco&#8221;<\/strong>, su m\u00e1s reciente obra en el que en un momento asume &#8220;lo m\u00edo es escribir&#8221;. &#8220;No escribir hubiera sido como no vivir, aunque no supiera escribir, mi vida fue y es la de la escritura, no es que creyera que yo sab\u00eda escribir, es que no pod\u00eda hacer otra cosa, escribir\u00eda a mi modo sin pedir permiso, interrogar\u00eda a los dem\u00e1s sobre su vida y har\u00eda de su vida escritura&#8221;.<\/p>\n<p>Entre las amistades con las que se fue cruzando en su vida personal y profesional est\u00e1 por ejemplo, Carlos Fuentes, con quien recuerda que bailaba valses y polkas y a quien dice que ve\u00eda como un h\u00e9roe que &#8220;escribe a m\u00e1quina con un solo dedo de cada mano, el \u00edndice&#8221;.<\/p>\n<p>En esos di\u00e1logos de juventud, Poniatowska recuerda que \u00e9l todav\u00eda no sab\u00eda si iba a ser escritor, estudiaba leyes y le ense\u00f1aba a ella de pol\u00edtica. Pero antes est\u00e1n los recuerdos de su adolescencia y primera juventud y ah\u00ed aparecen &#8220;Ana Karenina, &#8220;le\u00edda en una noche, en dos peque\u00f1os tomos cubiertos de gamuza caf\u00e9&#8221;, y &#8220;Madame Bovary&#8221;, con la que llor\u00f3 no por la protagonista sino &#8220;por el m\u00e9dico de pueblo Charles Bovary&#8221; porque explica que la aterr\u00f3 &#8220;que aceptara operar al hombre del pie zambo&#8221;.<\/p>\n<figure class=\"mb-3\"><img decoding=\"async\" data-src=\"http:\/\/ritmocordoba.com\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/elena-poniatowska-y-una-novela-que-potencia-el-cruce-de-un-registro-historico-y-personal-2.jpg\" src=\"https:\/\/www.telam.com.ar\/assets\/img\/not_image.png\" class=\" lazy \" width=\"100%\" height=\"100%\" alt=\"Telam SE\"><figcaption><\/figcaption><\/figure>\n<p><strong>Pero ese registro personal se va cruzando, combinando en los cap\u00edtulos con la vida de Stanislaw Poniatowski<\/strong>, su t\u00edo lejano nacido en 1732 y amante de Catalina la Grande al que llega cuando se cruza con un libro del historiador Adam Zamoyski en un viaje a Estados Unidos.<\/p>\n<p>Ese dato del pr\u00f3logo se extiende en &#8220;El amante polaco&#8221; donde la escritora se propone contar la vida de quien &#8220;hizo todo por aliviar la pobreza de los campesinos polacos que viv\u00edan al servicio de una nobleza complaciente consigo misma y celosa de sus privilegios y tradiciones s\u00e1rmatas&#8221;.<\/p>\n<p>Cuando apenas hab\u00eda entregado esta novela a la editorial, Poniatowska concedi\u00f3 una entrevista a T\u00e9lam en la que asegur\u00f3 que no hab\u00eda en su vida ritual de escritura porque la escritura lo tomaba todo: &#8220;Lo \u00fanico que hago es escribir y lo interrumpo para tomarme una regadera, lavarme los dientes, comer, hablar de vez en cuando por tel\u00e9fono y ver a mis 10 nietos&#8221;.<\/p>\n<p>Esa escritura toma forma de ficci\u00f3n pero tambi\u00e9n de columna semanal en el diario La Jornada de M\u00e9xico. Y tanto en su oficio como periodista como en el de escritora la b\u00fasqueda parece ser preguntarse por su vida pero principalmente por la de los dem\u00e1s.<\/p>\n<p>&#8220;De lo \u00fanico que soy esclava por ahora es de esta novela que pretendo escribir y no lo logro porque no s\u00e9 nada de Polonia ni de mi familia paterna; desconf\u00edo de mis recuerdos y no tengo fe en m\u00ed misma. Si la tuviera, hace mucho que hubiera dejado de preguntarle a los dem\u00e1s c\u00f3mo le hacen para vivir&#8221;, escribe en uno de los primeros cap\u00edtulos de su m\u00e1s reciente novela. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"\n<div class=\"media_block\"><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/ritmocordoba.com\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/elena-poniatowska-y-una-novela-que-potencia-el-cruce-de-un-registro-historico-y-personal.jpg\"><\/div>\n<p>En la nueva versi\u00f3n de &#8220;El amante polaco&#8221; la autora nacida en Par\u00eds pero radicada en M\u00e9xico recorre la vida del \u00faltimo rey de Polonia entroncada con su propia viday revela que su primer hijo fue fruto de la violaci\u00f3n del ensayista y escritor Juan Luis Arreola.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":7124,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/ritmocordoba.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7123"}],"collection":[{"href":"https:\/\/ritmocordoba.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/ritmocordoba.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ritmocordoba.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ritmocordoba.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=7123"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/ritmocordoba.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7123\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ritmocordoba.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/7124"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/ritmocordoba.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=7123"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/ritmocordoba.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=7123"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/ritmocordoba.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=7123"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}