{"id":20096,"date":"2024-02-26T20:53:00","date_gmt":"2024-02-26T20:53:00","guid":{"rendered":"https:\/\/ritmocordoba.com\/?p=20096"},"modified":"2024-02-26T20:53:00","modified_gmt":"2024-02-26T20:53:00","slug":"forzar-el-gesto-contemporaneo-en-la-literatura-puede-ser-artificial-y-conservador","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ritmocordoba.com\/?p=20096","title":{"rendered":"&#8220;Forzar el gesto contempor\u00e1neo en la literatura puede ser artificial y conservador&#8221;"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"media_block\"><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/ritmocordoba.com\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/forzar-el-gesto-contemporaneo-en-la-literatura-puede-ser-artificial-y-conservador.jpg\"><\/div>\n<figure class=\"mb-3\"><img decoding=\"async\" data-src=\"http:\/\/ritmocordoba.com\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/forzar-el-gesto-contemporaneo-en-la-literatura-puede-ser-artificial-y-conservador-1.jpg\" src=\"https:\/\/www.telam.com.ar\/assets\/img\/not_image.png\" class=\" lazy \" width=\"100%\" height=\"100%\" alt=\"Pablo Maurette presenta La nia de oro Foto Alejandro Santa Cruz \"><figcaption> Pablo Maurette presenta &#8220;La ni\u00f1a de oro&#8221;. \/Foto: Alejandro Santa Cruz. <\/figcaption><\/figure>\n<p>Con una arquitectura compleja que permite poner de pie una novela policial pero que al mismo tiempo habilita al lector a desentenderse de los juegos literarios neur\u00f3ticos alrededor de las pistas para, en cambio, abrazar la l\u00f3gica de los personajes, el escritor <strong>Pablo Maurette cuenta en &#8220;La ni\u00f1a de Oro&#8221; la historia de la investigaci\u00f3n judicial de un asesinato y recupera la postal del Buenos Aires de fines de los noventa<\/strong>, anal\u00f3gica y m\u00e1s propensa a la l\u00f3gica del azar: &#8220;Quise evitar las cuestiones que trajo el smartphone as\u00ed como el diablo evita el agua bendita&#8221;.<\/p>\n<p>&#8220;Entra\u00f1ables&#8221;, puede ser la forma m\u00e1s inmediata y c\u00f3moda de referirse a los personajes de &#8220;La ni\u00f1a de Oro&#8221;, pero en verdad el trabajo del autor va m\u00e1s all\u00e1 de cierta capacidad para dejar huella. Maurette alimenta a cada uno de ellos con un pasado, ma\u00f1as y gustos que operan en un doble juego: por un lado, activan la trama y, por el otro, llevan a explorar los pliegues y las contradicciones m\u00e1s humanas. <strong>Silvia Rey es la secretaria de una fiscal\u00eda que investiga con obsesi\u00f3n y puntillosidad el m\u00f3vil detr\u00e1s asesinato de un profesor de biolog\u00eda<\/strong>, pero -como buena lectora de P. D. James y de James M. Cain- atiende a su intuici\u00f3n con una fe a contramano de lo estrictamente legal. Alrededor de la protagonista orbitan el subcomisario Carrucci que gestiona caramelos Media Hora para evitar fumar, una fiscal burocratizada, y Copito, el taxi boy albino que refleja en su piel todo un contexto marginal.<\/p>\n<p><strong>Buenos Aires es un personaje m\u00e1s.<\/strong> Aparecen los rincones, las costumbres y los encuentros en los bares para retratar la ciudad del ocaso noventista y la antesala de la crisis. Y aunque dos d\u00e9cadas separan a la ficci\u00f3n de la realidad, hay una suerte de esencia porte\u00f1a perenne que se descubre en el lenguaje, en las marcas que la desigualdad deja en las calles, en el aire enrarecido del ojo del hurac\u00e1n que antecedes a las crisis o en el descreimiento sobre el alcance de la Justicia.<\/p>\n<p><strong>&#8220;Pasaban los a\u00f1os, pasaban los casos y Silvia Rey no se acostumbraba a ese espacio brutalmente prosaico que es una escena del crimen.<\/strong> No era horror ni bronca lo que sent\u00eda sino pudor. El espect\u00e1culo le resultaba escandaloso. La muerte violenta en general, el accidente y el suicidio, pero sobre todo el homicidio le daban m\u00e1s verg\u00fcenza que miedo. Luego de la agresi\u00f3n fatal el cuerpo se transforma en un despojo y queda a disposici\u00f3n de otros, de los agresores, de la polic\u00eda, de los pat\u00f3logos forenses. Un gui\u00f1apo de carne manipulado y manoseado, penetrado, cortado, pinchado, cosido, pegado&#8221;.<\/p>\n<blockquote class=\"instagram-media\" data-instgrm-captioned data-instgrm-permalink=\"https:\/\/www.instagram.com\/p\/C19_rEQoVOJ\/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading\" data-instgrm-version=\"14\" readability=\"-0.21428571428571\"><\/blockquote>\n<p>Maurette (Buenos Aires, 1979) tiene una licenciatura en Filosof\u00eda por la Universidad de Buenos Aires, un m\u00e1ster en Griego Bizantino por la Universidad de Londres y un doctorado en Literatura Comparada por la Universidad de Carolina del Norte, Chapel Hill. Fue profesor de la Universidad de Chicago y ahora ense\u00f1a literatura inglesa y comparada en la Florida State University. Es autor de los ensayos &#8220;El sentido olvidado&#8221;, &#8220;La carne viva&#8221;, &#8220;Por qu\u00e9 nos creemos los cuentos&#8221; y &#8220;Atlas ilustrado del cuerpo humano&#8221;. Acepta que, aunque escribe ficci\u00f3n desde que ingres\u00f3 al mundo de la literatura y la filosof\u00eda, fue la consolidaci\u00f3n de su carrera como ensayista la que parad\u00f3jicamente lo ayud\u00f3 a &#8220;dejar los flotadores que presta la no ficci\u00f3n&#8221; para publicar en 2020 la novela <strong>&#8220;La migraci\u00f3n&#8221;<\/strong> y ahora la historia que edit\u00f3 Anagrama. De visita en Buenos Aires, el autor convers\u00f3 con T\u00e9lam sobre la arquitectura del libro y el mundo de sus personajes.<\/p>\n<figure class=\"mb-3\"><img decoding=\"async\" data-src=\"http:\/\/ritmocordoba.com\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/forzar-el-gesto-contemporaneo-en-la-literatura-puede-ser-artificial-y-conservador-2.jpg\" src=\"https:\/\/www.telam.com.ar\/assets\/img\/not_image.png\" class=\" lazy \" width=\"100%\" height=\"100%\" alt=\"Foto Alejandro Santa Cruz\"><figcaption> Foto: Alejandro Santa Cruz. <\/figcaption><\/figure>\n<p><strong>-\u00bfCu\u00e1l fue la imagen, la primera idea, que abri\u00f3 el universo de &#8220;La ni\u00f1a de Oro&#8221;?<\/strong><br \/>&#8211; La escena del comienzo que transcurre en un colectivo que transcurre a finales de los noventa, cuando yo todav\u00eda viv\u00eda ac\u00e1. A esa primera imagen fui sumando la teor\u00eda vetusta que asegura que los albinos son una subespecie de los Homo sapiens. Junt\u00e9 cosas y en determinado momento empec\u00e9 a pensar en escribir un policial pero con la sospecha de que no lo iba a concretar porque no conoc\u00eda ni era un gran lector del g\u00e9nero. Pero como pasa a veces en la literatura, se alinearon las estrellas y decid\u00ed empezar: habl\u00e9 con amigos para pedirles recomendaciones, me puse a leer a lo bestia y, durante un cuatrimestre sab\u00e1tico en la universidad, me propuse escribirla.<\/p>\n<div class=\"jumbotron pt-4 mt-3\" readability=\"60\">\n<h3 class=\"module-title\">&#8220;Escribir una novela a veces se siente como nadar solo en el mar&#8221;<\/h3>\n<p>&#8220;Es una manera de leer que me aburre much\u00edsimo&#8221;, confiesa Maurette cuando reflexiona sobre las operaciones de cancelaci\u00f3n y se\u00f1alamiento tan de moda en la literatura y en la cultura en general y que, llegado el caso, tambi\u00e9n podr\u00edan recaer sobre &#8220;La ni\u00f1a de oro&#8221; que, en medio de un ese mecanismo de relojer\u00eda, incluye el derrotero delictivo de un brujo africano que opera en el conurbano bonaerense.<\/p>\n<p><strong>-\u00bfC\u00f3mo resulta para el ensayista y cr\u00edtico escribir ficci\u00f3n?<\/strong><br \/>-Creo que me ayuda el hecho de que escrib\u00eda ficci\u00f3n antes de escribir no ficci\u00f3n. La publicaci\u00f3n para m\u00ed siempre fue un problema de verg\u00fcenza y de inseguridad\u2026Y publicar no ficci\u00f3n me envalenton\u00f3 porque me sent\u00eda m\u00e1s protegido, apoyado en textos citados o relaciones que se establecen; escrib\u00eda con flotadores. Escribir una novela, en cambio, se siente a veces como nadar solo en el mar, sin los flotadores. Tal vez pienso m\u00e1s determinadas cuestiones alrededor del texto literario que un autor que nunca escribi\u00f3 no ficci\u00f3n o que no fue cr\u00edtico literario pero no lo siento como un obst\u00e1culo. Cuando me doy cuenta que escribo &#8220;muy te\u00f3rico&#8221; o que es un gui\u00f1o a un lector cr\u00edtico trato de acallar un poco esa voz y eliminar esa veta.<\/p>\n<p><strong>-\u00bfC\u00f3mo cre\u00e9s que ser\u00eda recibida y le\u00edda la novela en Estados Unidos?<\/strong><br \/>-Pens\u00e9 bastante en c\u00f3mo ser\u00eda le\u00edda la historia del brujo africano, pero no me preocupa. Es una manera de leer que me aburre much\u00edsimo. Y en determinados \u00e1mbitos universitarios est\u00e1 muy presente. Me da pena por la recepci\u00f3n de los autores nuevos porque ese filtro llega a la edici\u00f3n y limita mucho qu\u00e9 se publica y qu\u00e9 no. En definitiva, en la literatura en castellano somos mucho m\u00e1s libres y creo que en parte es porque no hay plata. All\u00e1 se juegan grandes negocios editoriales y el riesgo de publicar algo que llegado el caso pueda ser recibido con mucho recelo es otro.<\/p>\n<p><strong>&#8211; A partir de tu experiencia en la universidad, \u00bfC\u00f3mo se resuelve esto en las aulas?<\/strong><br \/>-Llevo ya muchos a\u00f1os ense\u00f1ando y nunca nadie jam\u00e1s se meti\u00f3 con uno de mis programas para se\u00f1alarme algo o para decirme que faltaban mujeres. Los profesores tenemos much\u00edsima libertad para decidir la bibliograf\u00eda con la que trabajamos y creo que son las denuncias, que algunas veces ocurren, las que embarran las situaciones. En el aula, la mejor receta es no ser provocador y hay un sentido com\u00fan compartido de no ser incendiario sin sentido. La censura de verdad viene de la derecha pero no de la izquierda woke que tal vez es tonta pero que no merece semejante histeria.<\/p>\n<p><strong>-Se discute mucho por estos d\u00edas si el pa\u00eds tiene que invertir en la formaci\u00f3n de especialistas e investigadores en Letras y Ciencias Sociales. Te formaste en la Argentina, pero tambi\u00e9n estudiaste y trabaj\u00e1s desde hace dos d\u00e9cadas en el exterior. \u00bfQu\u00e9 te llevaste? \u00bfCon qu\u00e9 te encontraste respecto de tu propia formaci\u00f3n?<\/strong><br \/>&#8211; Mi educaci\u00f3n secundaria fue en el ILSE y la universitaria en la UBA y fue excelente. Yo estudi\u00e9 Filosof\u00eda, despu\u00e9s hice un m\u00e1ster en Historia y un doctorado en Letras. Y todav\u00eda me parece la mejor proped\u00e9utica: llegar a las Letras de la Filosof\u00eda. Fue una educaci\u00f3n privilegiada que me dio un panorama de mucha profundidad. Sin ser muy exagerado, creo que hoy eso no existe en ning\u00fan otro lugar del mundo.<\/p>\n<p><strong>&#8211; \u00bfPor qu\u00e9 cre\u00e9s que pasa eso?<\/strong><br \/>-Porque es anticuado\u2026Vamos a la antigua. En Italia o Inglaterra una licenciatura dura tres a\u00f1os y es una formaci\u00f3n muy dispersa. En Europa y Estados Unidos el enfoque est\u00e1 mucho m\u00e1s profesionalizado: se busca que sea pr\u00e1ctico, orientado y con el objetivo de conseguir un trabajo. Ac\u00e1 se estudia m\u00e1s y mejor pero claro, despu\u00e9s, las posibilidades laborales son muy pocas. Bueno, en Europa tampoco son tan buenas: es muy dif\u00edcil conseguir un puesto en la universidad. Estados Unidos sigue siendo un muy buen mercado laboral para las personas que se dedican a la ense\u00f1anza y la investigaci\u00f3n: hay puestos, pagan bien, hay libertad y no hay un sistema de c\u00e1tedras que genere una estructura piramidal de poder. Los profesores somos \u00e1tomos y aunque hay un chair de cada departamento, no tiene injerencia alguna en el dictado de las clases.<\/p>\n<\/p><\/div>\n<p><strong>-En el marco de esa b\u00fasqueda te\u00f3rica y de lector alrededor del g\u00e9nero \u00bfQu\u00e9 encontraste? \u00bfCon qu\u00e9 cuestiones del policial te interes\u00f3 dialogar y con cu\u00e1les no?<\/strong><br \/>-Le\u00ed, por ejemplo, a Hammett a Chandler, a la autora brit\u00e1nica Ruth Rendell que escribe bajo el seud\u00f3nimo Barbara Vine o la escocesa Denise Mina y tambi\u00e9n novela italiana. Me interes\u00f3 pensar el policial desde una \u00f3ptica amplia que incluyera, por ejemplo, a Patricia Highsmith aunque sus novelas no son estrictamente policiales porque no hay un investigador o un caso. Hice foco en los personajes m\u00e1s que en la trama. Otra cosa que me encant\u00f3 del g\u00e9nero es que, desde sus inicios, tiene un componente autorreferencial. Por ejemplo, se suele decir que Poe lo inaugura con &#8220;Los cr\u00edmenes de la calle Morgue&#8221;, pero en ese texto ya se habla de novelas policiales. Es recurrente: en los policiales la gente lee policiales. Claro que tambi\u00e9n me encontr\u00e9 con elementos que no me interesaba transitar: los rompecabezas que hacen que el lector piense que cualquier cosa que aparezca va a tener un rol en la resoluci\u00f3n de la trama o los jueguitos tontos con pistas falsas.<\/p>\n<p><strong>-&#8220;La ni\u00f1a de oro&#8221; tambi\u00e9n es una novela de personajes. \u00bfC\u00f3mo naci\u00f3 ese ecosistema?<\/strong><br \/>-No pens\u00e9 tanto en el engranaje de los personajes, fue saliendo en durante la escritura. S\u00ed trabaj\u00e9 mucho la trama policial, ah\u00ed estaba parte del desaf\u00edo porque armar ese mundo es complicado. El personaje de Silvia Rey se enriqueci\u00f3 gracias a mis charlas con una fiscal porque no sab\u00eda nada de c\u00f3mo funciona el sistema judicial argentino cuando investiga un crimen y conocerlo, a su vez, me permiti\u00f3 tomar distancia del policial anglosaj\u00f3n que tiene otra l\u00f3gica. Ella me cont\u00f3 mucho sobre la din\u00e1mica de los casos y me dio acceso a documentos que me permitieron espiar ese mundo.<\/p>\n<p><strong>-Silvia Rey y su padre buscan &#8220;duquesas&#8221; y &#8220;tricotas&#8221;, un juego de coincidencias y hallazgos que comparten en una l\u00f3gica l\u00fadica, familiar. Podr\u00edan ser las pistas de un caso policial pero tambi\u00e9n podr\u00edan ser los se\u00f1uelos que un lector encuentra en un texto y que lo lleva a diferentes conclusiones, una din\u00e1mica t\u00edpica de la literatura. \u00bfCu\u00e1l es en realidad la b\u00fasqueda de los personajes?<\/strong><br \/>-Es interesante porque fueron varios los lectores que me sugirieron que las duquesas y las tricotas no eran pistas para resolver el crimen. Y no, yo las pens\u00e9 como parte de un jueguito. La novela tiene muchas de estas cuestiones que un lector atento puede entender como pistas pero que est\u00e1n ah\u00ed para alimentar el texto. Sin dudas, leemos el mundo y todo el tiempo estamos buscando repeticiones y coincidencias que dan sentido a situaciones. Silvia Rey y su padre esperan manifestaciones, no van a la b\u00fasqueda de duquesas porque ese gesto anula el juego. Pero a la vez, para captarlas hay que estar atento. Mirar el mundo sin distracci\u00f3n y estar abierto a las se\u00f1ales es vital en el juego (y tambi\u00e9n en la literatura).<\/p>\n<div class=\"card col-md-10 offset-md-1 mb-4\">\n<h3 class=\"pt-2\">Relacionadas<\/h3>\n<\/p><\/div>\n<p><strong>-En determinado momento la trama pone en tensi\u00f3n el mundo racional de la ciencia y la investigaci\u00f3n con el pensamiento m\u00e1gico. Es una cuesti\u00f3n muy presente en los debates contempor\u00e1neos. \u00bfQu\u00e9 se juega en esa pugna?<\/strong><br \/>-Silvia Rey cree que el pensamiento m\u00e1gico es el modo natural del ser humano de ver el mundo y que el pensamiento cient\u00edfico es esforzado y contraintuitivo. \u00bfC\u00f3mo afrontar as\u00ed una investigaci\u00f3n en nombre de la Justicia? \u00bfQu\u00e9 rol tiene la intuici\u00f3n? Eso la vuelve una suerte de paria en la fiscal\u00eda, no se la toman del todo en serio porque ella sabe que su rol activa un entramado donde juegan mucho la intuici\u00f3n y la casualidad. Esto, en definitiva, la emparenta m\u00e1s con un brujo que con un polic\u00eda.<\/p>\n<figure class=\"mb-3\"><img decoding=\"async\" data-src=\"http:\/\/ritmocordoba.com\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/forzar-el-gesto-contemporaneo-en-la-literatura-puede-ser-artificial-y-conservador-3.jpg\" src=\"https:\/\/www.telam.com.ar\/assets\/img\/not_image.png\" class=\" lazy \" width=\"100%\" height=\"100%\" alt=\"Foto Alejandro Santa Cruz\"><figcaption> Foto: Alejandro Santa Cruz. <\/figcaption><\/figure>\n<p><strong>-La investigaci\u00f3n transcurre en una \u00e9poca sin celulares ni redes y da cuenta de un mundo en el que est\u00e1bamos m\u00e1s atentos a la realidad, a los encuentros fortuitos o a las coincidencias. \u00bfEn qu\u00e9 medida esa marca de \u00e9poca tiene impacta en t\u00e9rminos literarios?<\/strong><br \/>-Es algo muy presente. Quise evitar las cuestiones que trajo el smartphone as\u00ed como el diablo evita el agua bendita. Tambi\u00e9n estuvo determinado por la escena del colectivo con la que arranca la novela, en 1999, un momento en el que yo todav\u00eda viv\u00eda en Buenos Aires y que me hizo sentir c\u00f3modo. Es un mundo que creo que est\u00e1 bueno haber conocido porque da cuenta de otra forma de habitar la realidad: hoy frenamos en un sem\u00e1foro y revisamos los mensajes, no miramos a los malabaristas con la atenci\u00f3n que les presta Silvia Rey. No me interesa el gesto de demonizar a las redes sociales pero odiar\u00eda tener que meterme con ellas en una historia. Cuando un libro se propone ser contempor\u00e1neo se enfrenta con graves problemas y esto viene de una idea muy b\u00e1sica: \u00a1La literatura siempre es contempor\u00e1nea! Aunque escriba sobre el Medioevo lo estoy haciendo hoy y eso deja una marca. Forzar el gesto contempor\u00e1neo en la literatura puede ser artificial y conservador.<\/p>\n<div class=\"jumbotron pt-4 mt-3\" readability=\"9\">\n<h3 class=\"module-title\">La presentaci\u00f3n de la novela<\/h3>\n<p>El autor presentar\u00e1 &#8220;La ni\u00f1a de oro&#8221; el jueves a las 19 en la librer\u00eda Eterna Cadencia (Honduras 5574, CABA) en el marco de una charla con la escritora Virginia Cosin.<\/p>\n<\/p><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"\n<div class=\"media_block\"><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/ritmocordoba.com\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/forzar-el-gesto-contemporaneo-en-la-literatura-puede-ser-artificial-y-conservador.jpg\"><\/div>\n<p>El ensayista y autor de &#8220;La migraci\u00f3n&#8221; convierte a Buenos Aires en un personaje m\u00e1s de su novela &#8220;La ni\u00f1a de Oro&#8221;, el relato de la investigaci\u00f3n de un crimen.\u00a0<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":20097,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/ritmocordoba.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/20096"}],"collection":[{"href":"https:\/\/ritmocordoba.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/ritmocordoba.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ritmocordoba.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ritmocordoba.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=20096"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/ritmocordoba.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/20096\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ritmocordoba.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/20097"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/ritmocordoba.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=20096"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/ritmocordoba.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=20096"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/ritmocordoba.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=20096"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}