{"id":18134,"date":"2024-01-02T22:27:00","date_gmt":"2024-01-02T22:27:00","guid":{"rendered":"https:\/\/ritmocordoba.com\/?p=18134"},"modified":"2024-01-02T22:27:00","modified_gmt":"2024-01-02T22:27:00","slug":"en-suecia-la-gente-no-lee-libros-en-el-transporte-publico-y-eso-me-parece-triste","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ritmocordoba.com\/?p=18134","title":{"rendered":"&#8220;En Suecia la gente no lee libros en el transporte p\u00fablico y eso me parece triste&#8221;"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"media_block\"><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/ritmocordoba.com\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/en-suecia-la-gente-no-lee-libros-en-el-transporte-publico-y-eso-me-parece-triste.jpg\"><\/div>\n<figure class=\"mb-3\"><img decoding=\"async\" data-src=\"http:\/\/ritmocordoba.com\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/en-suecia-la-gente-no-lee-libros-en-el-transporte-publico-y-eso-me-parece-triste-1.jpg\" src=\"https:\/\/www.telam.com.ar\/assets\/img\/not_image.png\" class=\" lazy \" width=\"100%\" height=\"100%\" alt=\"Virginia Higa Foto Prensa\"><figcaption> Virginia Higa \/ Foto: Prensa. <\/figcaption><\/figure>\n<p>Luego del \u00e9xito de &#8220;Los sorrentinos&#8221;, la escritora y traductora <strong>Virginia Higa<\/strong> regresa a la escena literaria con <strong>&#8220;El hechizo del verano&#8221;<\/strong> (Editorial Sigilo), un texto de no ficci\u00f3n que recorre, con miscel\u00e1neas, cr\u00f3nicas y reflexiones personales, la cotidianeidad de un pa\u00eds, Suecia, a trav\u00e9s de una mirada virtuosa que imprime una combinaci\u00f3n sutil entre la extra\u00f1eza y la fascinaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Hay un hechizo de verano que no es el que vemos en estas latitudes los primeros d\u00edas de enero, sino uno que ocurre entre julio y agosto y se valora especialmente en los pa\u00edses n\u00f3rdicos, donde los esperados destellos de calor pueden llegar despu\u00e9s de seis meses de oscuridad e invierno.<\/p>\n<p>En cada una de sus llegadas el verano sorprende a locales y extranjeros en Estocolmo, una ciudad entera que se descubre luego de que se derrite la nieve y da paso a la estaci\u00f3n m\u00e1s brillante y breve del a\u00f1o. Los trabajos, el humor, el estado de \u00e1nimo y los planes con amigos o familia est\u00e1n, de un modo u otro, atados a los avatares del clima.<\/p>\n<blockquote class><p>&#8220;La maternidad te enfrenta con todas nuevas dimensiones de la cultura que son muy diferentes a la nuestra, y te enfrenta con esta idea de que para criar a un ni\u00f1o necesit\u00e1s de una comunidad. Y s\u00ed, es as\u00ed. Estando lejos es muy duro.&#8221;<cite class=\"author\">Virginia Higa<\/cite><\/p><\/blockquote>\n<p><br open> Higa, nacida en Bah\u00eda Blanca, vive desde 2017 en esta ciudad junto a su marido y a su hijo, nacido all\u00e1. Es licenciada en Letras egresada de la UBA y public\u00f3 en 2018 su primera novela, &#8220;Los sorrentinos&#8221; (Editorial Sigilo), un libro que fue traducido al italiano, al sueco, al franc\u00e9s y pr\u00f3ximamente al portugu\u00e9s.<\/p>\n<p>Desde que lleg\u00f3 a la ciudad, a ra\u00edz de una propuesta laboral que tuvo su pareja, comenz\u00f3 a escribir. En cada salida, paseo, experiencia o detalle que descubr\u00eda encontraba un texto posible, a veces breve, otras veces m\u00e1s extenso. Lo hizo con regularidad y sin expectativa hasta que naci\u00f3 su hijo, en 2019, momento en que se tom\u00f3 una pausa.<\/p>\n<p>No hubo un plan, pero ese archivo fue creciendo mucho y se volvi\u00f3 un volumen de textos grande, que decidi\u00f3 organizar a modo de miscel\u00e1neas. El resultado es un libro que se vuelve una experiencia de lectura, un viaje al coraz\u00f3n de la vida en Estocolmo con la impronta de una mirada sagaz con sello argentino, un vaiv\u00e9n que oscila suave entre el choque cultural y las calamidades clim\u00e1ticas, los nuevos modos de hacer amigos y las formas en que la nieve tornea y embellece la ciudad.<\/p>\n<figure class=\"mb-3\"><img decoding=\"async\" data-src=\"http:\/\/ritmocordoba.com\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/en-suecia-la-gente-no-lee-libros-en-el-transporte-publico-y-eso-me-parece-triste-2.jpg\" src=\"https:\/\/www.telam.com.ar\/assets\/img\/not_image.png\" class=\" lazy \" width=\"100%\" height=\"100%\" alt=\"Foto Prensa\"><figcaption> Foto: Prensa. <\/figcaption><\/figure>\n<p><br open> En &#8220;Los sorrentinos&#8221; el lector descubre los secretos de una familia italiana y en &#8220;El hechizo del verano&#8221; <strong>Higa vuelve a jugar con el l\u00edmite f\u00edsico, geogr\u00e1fico e idiom\u00e1tico de un pa\u00eds que le es completamente ajeno pero que, luego de las p\u00e1ginas escritas, comienza a ser m\u00e1s y m\u00e1s cercano para ella y tambi\u00e9n para sus lectores.<\/strong><\/p>\n<p><strong>&#8220;Un sudamericano en Estocolmo siempre tendr\u00e1 este problema: en invierno extra\u00f1ar\u00e1 con todas sus fuerzas el sol. Pero en verano querr\u00e1 ver las estrellas, que por efecto de la latitud o de la luz urbana son escas\u00edsimas en la b\u00f3veda nocturna de esta ciudad&#8221;,<\/strong> sostiene la autora en un tramo de &#8220;El hechizo del verano&#8221;.<\/p>\n<p>Higa hace, adem\u00e1s, un juego entre las experiencias propias del lugar, como aprender a patinar o familiarizarse con la lengua, con las experiencias que construye en los consumos culturales que sostiene en el lugar, como Jane Austen o Eric Rohmer, entre otros. Incluso <strong>hay un cap\u00edtulo dedicado a las cartas que Manuel Puig envi\u00f3 a su familia durante su estad\u00eda en Estocolmo entre mayo y septiembre de 1959.<\/strong><\/p>\n<p><strong>&#8220;Puig lleg\u00f3, se maravill\u00f3 dos semanas y despu\u00e9s se aburri\u00f3 y le pareci\u00f3 todo horrible. Si uno llega ac\u00e1 en verano es muy f\u00e1cil enamorarse del lugar, el verano es precioso, es como una ilusi\u00f3n. El sol brilla todo el d\u00eda, no hace tanto calor y contrasta con el invierno. Por eso es como un hechizo: se pasa y desaparece&#8221;<\/strong>, reflexiona la autora. Desde su casa en Estocolmo, conversa con T\u00e9lam sobre la escritura de su \u00faltimo libro.<\/p>\n<p><strong>-En &#8220;Los Sorrentinos&#8221; hay una impronta muy fuerte de nuestra tradici\u00f3n, de la argentinidad y de la herencia italiana. En &#8220;El Hechizo del verano&#8221; pasa todo lo contrario: hay una sociedad que nos es completamente lejana, la sueca. \u00bfC\u00f3mo ves esta asociaci\u00f3n en tu obra?<\/strong><\/p>\n<p>-Es algo que vengo pensando mucho. El arraigo, la territorialidad de las cosas que uno hace. Cuando escrib\u00ed &#8220;Los sorrentinos&#8221; estaba descubriendo a full el mundo de los restaurantes y era un territorio para m\u00ed vinculado a la infancia, el lugar donde yo hab\u00eda crecido. Me interesaba recuperar esas voces y construir algo con eso. Habl\u00e9 con familiares, recolect\u00e9 historias, record\u00e9 pedazos de conversaciones que formaban parte de mi vida. Y estando ac\u00e1, en Suecia, me pas\u00f3 algo parecido con el entorno inmediato. Creo que es una misma forma de experimentar el mundo, las cosas que ten\u00e9s m\u00e1s cerca, de prestarle atenci\u00f3n a lo que nos rodea. Es verdad que geogr\u00e1ficamente y culturalmente son mundos muy distintos, pero a su vez son dos mundos muy cercanos a m\u00ed, nacidos de la misma relaci\u00f3n que tengo con lo exterior. Escribo sobre las cosas que me llaman la atenci\u00f3n, escribo con cierto arraigo. Evidentemente son distintos narradores y distintos procedimientos, pero hay una mirada en com\u00fan que es la m\u00eda.<\/p>\n<p><strong>-En &#8220;El hechizo del verano&#8221; hay muchas reflexiones sobre el rol de la lengua, no solamente en torno al sueco sino tambi\u00e9n al espa\u00f1ol, y con las dem\u00e1s lenguas que te son ajenas. Dec\u00eds que &#8220;hay una experiencia del mundo f\u00edsico a partir de la lengua y su codificaci\u00f3n del mundo&#8221;. \u00bfC\u00f3mo se puede profundizar esto?<\/strong><\/p>\n<p>-Cuando est\u00e1s inmersa en una lengua que no conoc\u00e9s, que vas aprendiendo y descifrando con el paso del tiempo, tambi\u00e9n te volv\u00e9s sensible a aspectos de la lengua que no tienen que ver con el sentido, con lo que las palabras significan, pero que tambi\u00e9n comunican cosas, como el tono o el volumen. Que est\u00e1n ah\u00ed en cualquier conversaci\u00f3n con alguien. Es como sucede con los ni\u00f1os, que entienden si los est\u00e1s retando o le est\u00e1s haciendo un mimo aunque no entiendan el significado de las palabras. Es un poco como ser ni\u00f1o, estar atenta a aspectos de la lengua que no son del sentido pero que tambi\u00e9n comunican. Como todos mis trabajos tienen que ver con la lengua, estando ac\u00e1 sent\u00ed un poco que perd\u00ed todo mi poder. Es como un superh\u00e9roe que de pronto pierde sus poderes: si todo lo que yo puedo hacer tiene que ver con la lengua, ac\u00e1 no sirvo para nada. Pero bueno, despu\u00e9s entend\u00ed que hay un mont\u00f3n de otras cosas que s\u00ed puedo hacer. Ac\u00e1 estoy rodeada de personas que hablan lenguas que jam\u00e1s hab\u00eda escuchado, porque en Suecia hay much\u00edsima inmigraci\u00f3n. Lenguas de la India, del Tibet, de Serbia, del L\u00edbano. Lenguas con escrituras que parecen extraterrestres. Todo eso me interesa un mont\u00f3n y me hace reflexionar todo el tiempo sobre c\u00f3mo nos comunicamos, porque en el fondo funciona, hay cierta armon\u00eda a pesar de, muchas veces, no entender todo.<\/p>\n<p><strong>-En esta charla hiciste menci\u00f3n a la maternidad, pero en &#8220;El hechizo del verano&#8221; casi no aparece esa experiencia. \u00bfC\u00f3mo es ser madre viviendo en el extranjero?<\/strong><\/p>\n<p>-La maternidad te enfrenta con todas nuevas dimensiones de la cultura que son muy diferentes a la nuestra, y te enfrenta con esta idea de que para criar a un ni\u00f1o necesit\u00e1s de una comunidad. Y s\u00ed, es as\u00ed. Estando lejos es muy duro. En Suecia, igual, es distinto porque hay una gran ayuda del Estado: los jardines de infantes funcionan super bien, hay un mont\u00f3n para elegir, son buen\u00edsimos, barat\u00edsimos. De alg\u00fan modo se compensa esa falta. Y tambi\u00e9n pasa que la familia ac\u00e1 no es una instituci\u00f3n muy importante. La nuclear, la de la casa, s\u00ed, es como una burbuja. Pero la familia extendida, no. Y menos que esas familias se ocupen de los hijos.<\/p>\n<p><strong>-Son nuevas formas de construir v\u00ednculos, tambi\u00e9n se ve bastante en &#8220;El hechizo del verano&#8221; lo que pasa con los modos de construir amistad.<\/strong><\/p>\n<p>-Es muy distinta la forma de construir amistad. En Argentina la amistad est\u00e1 muy arriba en la escala de los sentimientos, y eso es muy hermoso. La gente le dedica esfuerzo, tiempo y atenci\u00f3n a sus amigos, es algo muy importante de la vida: tenerlos y mantenerlos. Tambi\u00e9n la gente est\u00e1 abierta a hacer nuevos amigos, es m\u00e1s permeable a que eso pase. Eso ac\u00e1 no pasa: la amistad no es un valor como lo es all\u00e1. Entonces eso fue muy fuerte porque la gente tiene dos o tres amigos de toda la vida y nada m\u00e1s, est\u00e1n bien as\u00ed. La familia nuclear es &#8220;la&#8221; instituci\u00f3n y es muy dif\u00edcil entrar en sus vidas, porque es como una burbuja acorazada. Hay encuestas, incluso, que dicen que Suecia es el pa\u00eds donde es m\u00e1s dif\u00edcil hacer amigos de todo el mundo.<\/p>\n<p><strong>-Hay uno de los textos dedicado a tu relaci\u00f3n con el mundo editorial en Suecia, espec\u00edficamente con un editor. \u00bfC\u00f3mo es ese mundo?<\/strong><\/p>\n<p>-Es muy peque\u00f1o. Yo estoy todo el tiempo viendo y leyendo lo que pasa en Argentina y no tiene ning\u00fan punto de comparaci\u00f3n: el mundo editorial en Argentina es virtuoso, es vital. Est\u00e1n todo el tiempo pasando cosas nuevas, algo muy sorprendente para m\u00ed es que siguen abriendo librer\u00edas nuevas, hay gente que sigue apostando a eso. Ac\u00e1 no hay muy pocas librer\u00edas, la gente compra libros por internet o escucha audiolibros, ese es el mercado m\u00e1s fuerte. En Argentina se lee much\u00edsimo m\u00e1s, me parece. Uno ac\u00e1 va en el subte y no ve a nadie leyendo un libro. Nadie. Es muy extra\u00f1o eso. O m\u00e1s que extra\u00f1o, me parece m\u00e1s bien triste.<\/p>\n<p><strong>-En esta obra el desarraigo est\u00e1 contado desde una mirada bastante &#8220;suave&#8221;, pienso en la imagen de &#8220;la nieve que se deposita y hace que las cosas sean menos filosas&#8221;. Un desarraigo amable. \u00bfEst\u00e1 el desarraigo hostil?<\/strong><\/p>\n<p>-Muchos de esos textos, sobre todo los primeros, son del inicio de mi estad\u00eda ac\u00e1. Al principio todo es m\u00e1s sorprendente, las cosas tienen una p\u00e1tina de novedad, todo es un poco maravilloso. Despu\u00e9s, con el tiempo, vas viendo las grietas, todo lo que est\u00e1 abajo. El libro hace en alg\u00fan sentido un arco, porque el primer texto y el \u00faltimo son parecidos en el sentido de que son bastante documentales, pero el primero tiene un tono m\u00e1s brillante y el \u00faltimo es bastante m\u00e1s oscuro. Yo ahora estoy en ese momento, en el del \u00faltimo texto. No me acostumbro a la oscuridad, ni al fr\u00edo: para m\u00ed cada invierno es peor. Ese arco es mi propio arco en estos a\u00f1os. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"\n<div class=\"media_block\"><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/ritmocordoba.com\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/en-suecia-la-gente-no-lee-libros-en-el-transporte-publico-y-eso-me-parece-triste.jpg\"><\/div>\n<p>Tras el \u00e9xito de &#8220;Los sorrentinos&#8221;, la escritora y traductora regresa con &#8220;El hechizo del verano&#8221;, un texto de no ficci\u00f3n que recorre, con miscel\u00e1neas, cr\u00f3nicas y reflexiones personales, la cotidianeidad de un pa\u00eds a trav\u00e9s de una mirada virtuosa que combina la extra\u00f1eza y la fascinaci\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":18135,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/ritmocordoba.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/18134"}],"collection":[{"href":"https:\/\/ritmocordoba.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/ritmocordoba.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ritmocordoba.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ritmocordoba.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=18134"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/ritmocordoba.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/18134\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ritmocordoba.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/18135"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/ritmocordoba.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=18134"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/ritmocordoba.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=18134"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/ritmocordoba.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=18134"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}