{"id":17952,"date":"2023-12-28T23:31:00","date_gmt":"2023-12-28T23:31:00","guid":{"rendered":"https:\/\/ritmocordoba.com\/?p=17952"},"modified":"2023-12-28T23:31:00","modified_gmt":"2023-12-28T23:31:00","slug":"instantaneas-de-mundo-un-libro-recupera-los-textos-de-viaje-de-alfonsina-storni","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ritmocordoba.com\/?p=17952","title":{"rendered":"&#8220;Instant\u00e1neas de mundo&#8221;, un libro recupera los textos de viaje de Alfonsina Storni"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"media_block\"><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/ritmocordoba.com\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/instantaneas-de-mundo-un-libro-recupera-los-textos-de-viaje-de-alfonsina-storni.jpg\"><\/div>\n<figure class=\"mb-3\"><img decoding=\"async\" data-src=\"http:\/\/ritmocordoba.com\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/instantaneas-de-mundo-un-libro-recupera-los-textos-de-viaje-de-alfonsina-storni-1.jpg\" src=\"https:\/\/www.telam.com.ar\/assets\/img\/not_image.png\" class=\" lazy \" width=\"100%\" height=\"100%\" alt=\"Se trata de textos de viaje publicados en diarios y revistas \"><figcaption> Se trata de textos de viaje publicados en diarios y revistas. <\/figcaption><\/figure>\n<p>En el libro <strong>&#8220;Instant\u00e1neas del mundo&#8221;<\/strong>, la investigadora y ensayista <strong>Alejandra Laera<\/strong> seleccion\u00f3 poemas, cartas, fotos y textos period\u00edsticos de <strong>Alfonsina Storni <\/strong>para dar cuenta de su condici\u00f3n viajera, muchos de lo cuales hab\u00edan sido publicados solamente en diarios y revistas por la escritora.<\/p>\n<p>Publicado por el <strong>Fondo de Cultura Econ\u00f3mica<\/strong> en la serie <strong>&#8220;Viajeros &amp; Viajeras&#8221;<\/strong> que dirige Laera, el volumen se concentra en la capacidad de desplazamiento de <strong>Storni <\/strong>(Suiza, 1892-Argentina, 1938). De las mudanzas geogr\u00e1ficas a los cambios de piel m\u00e1s metaf\u00f3ricos: dentro del entorno familiar, del ambiente social y de las convenciones de g\u00e9nero, hasta su muerte, cuando se suicida, con 46 a\u00f1os, tir\u00e1ndose de la escollera del <strong>Club Argentino de Mujeres, en Mar del Plata<\/strong>.<\/p>\n<p>Producto de investigaciones en hemerotecas y archivos, los materiales reunidos en esta publicaci\u00f3n -que incluye la reproducci\u00f3n de notas manuscritas de<strong> Storni<\/strong>&#8211; vienen de revistas como Caras y caretas y El hogar, los diarios La Naci\u00f3n y Mundo Argentino; suplementos como Vida hoy y relatos biogr\u00e1ficos como los que escribi\u00f3 su amigo Conrado Nal\u00e9 Roxo.<\/p>\n<p>Se trata de poemas de sus viajes por Europa, de la visi\u00f3n de<strong> Alfonsina<\/strong> sobre las nuevas ciudades que pisaba y sus habitantes; de entrevistas que le hicieron a ella, en las que autoelaboraba su mito originario de escritora; y de fotograf\u00edas con las que contribu\u00eda a la construcci\u00f3n del personaje literario, donde se revela &#8220;su capacidad para la pose&#8221;, dir\u00e1 <strong>Laera<\/strong> en el pr\u00f3logo.<\/p>\n<p>&#8220;<strong>Alfonsina Storni <\/strong>necesit\u00f3, para instalarse en el campo literario y en el imaginario po\u00e9tico, desplazarse&#8221;, escribe la prologuista. La singularidad del personaje amerita la singularidad del camino. &#8220;En Alfonsina el viaje fue la condici\u00f3n de posibilidad&#8221;, agrega. Un viaje que, en cada uno de sus tramos durante la primera mitad de su vida fue &#8220;aspiracional&#8221;, condici\u00f3n que tal vez se vincula a &#8220;pretensiones sociales&#8221; maternas que, asegura Laera, marcaron su infancia.<\/p>\n<blockquote class><p>&#8220;Alfonsina es todav\u00eda m\u00e1s moderna en su vida que en su poes\u00eda. Y si afirmo esto es porque en su vida llev\u00f3 m\u00e1s al l\u00edmite, \u00a1y antes!, los deseos y los conflictos que empezaron a emerger en la vida de muchas mujeres de su tiempo, en el sentido de ponerse de manifiesto, de hacerse visibles, ya sea en los modos de actuar, en las conformaciones familiares, en la ropa, en la poes\u00eda como, tambi\u00e9n, expresi\u00f3n sentimental y sensorial&#8221;<\/p><\/blockquote>\n<p>Desde el cant\u00f3n suizo adonde nace en 1892 -luego de que su familia deja San Juan, interrumpidos 10 a\u00f1os de prosperidad con la quiebra la f\u00e1brica de soda y hielo que su padre compart\u00eda con un hermano-; al otro San Juan, el del regreso a Argentina en 1896, a sus cuatro a\u00f1os, un punto perif\u00e9rico entre los los destinos promisorios de los emigrados europeos de fines del siglo XIX; o Rosario, donde la familia se muda en 1901, su madre instala una escuela domiciliaria y su padre fracasa en el caf\u00e9 adonde <strong>Alfonsina<\/strong> lavaba platos y serv\u00eda mesas.<\/p>\n<p>El mismo <strong>Rosario<\/strong> de la muerte del padre, a sus 14 a\u00f1os, que la hace dejar la escuela, trabajar en una f\u00e1brica de gorras, empezar a escribir versos y perderse con una compa\u00f1\u00eda teatral por las provincias. El <strong>Rosario<\/strong> de post gira, donde encuentra a su madre casada y hace vida de adolescente por un rato, hasta que retoma la marcha hacia Coronda, donde estudia para maestra y con ese t\u00edtulo -que &#8220;ratifica la sustituci\u00f3n gradual del trabajo manual por las actividades intelectuales y art\u00edsticas&#8221;, compone Laera- llega a Buenos Aires con 20 a\u00f1os, sin marido y un hijo. Cuatro a\u00f1os despu\u00e9s, en 1916, publicar\u00e1 en esa ciudad &#8220;La inquietud del rosal&#8221;, su primer poemario.<\/p>\n<p>La que sigue es otra <strong>Alfonsina<\/strong>, siempre en tr\u00e1nsito, entre otros mundos. La que public\u00f3 en los 10 a\u00f1os entrantes, casi sin pausa, los poemarios &#8220;El dulce da\u00f1o&#8221; (1918), &#8220;Languidez&#8221; (1920), &#8220;Ocre&#8221; (1925) y &#8220;Poema de amor&#8221; (1926).<\/p>\n<p>Sigue la cronista de la vida de las mujeres en las ciudades modernas: normalistas, dactil\u00f3grafas, m\u00e9dicas, costureritas, emigradas\u2026 Sobre todas ellas opina Alfonsina en la prensa, suerte de precuela de las <strong>&#8220;Aguafuertes porte\u00f1as&#8221; de Roberto Arlt <\/strong>que llegar\u00edan una d\u00e9cada despu\u00e9s, muchas veces pol\u00e9mica, que tensionaba con otras opiniones: derechos de las mujeres, trabajo, amor, moda y varones.<\/p>\n<p>La que milita el feminismo cuando el pa\u00eds discute el voto obligatorio para toda la poblaci\u00f3n. La amiga y colega de reconocidos escritores del momento <strong>(Gabriela Mistral, Horacio Quiroga, Manuel G\u00e1lvez)<\/strong>; la de las visitas literarias a Montevideo y las giras europeas declamando su propia poes\u00eda. La del retiro intrigante de la opini\u00f3n p\u00fablica, la del suicidio en Mar del Plata.<\/p>\n<p>&#8220;Al leer y releer esas notas no puedo dejar de pensar que para Alfonsina esa representaci\u00f3n de s\u00ed misma, con sus declaraciones picantes, las citas de sus versos, sus poses para las fotos, son tan importantes como sus libros. Porque en ellas al nombre se le pone un rostro y a la emoci\u00f3n surgida de los poemas se le construye un relato de vida&#8221;, postula<strong> Laera.<\/strong><\/p>\n<figure class=\"mb-3\"><img decoding=\"async\" data-src=\"http:\/\/ritmocordoba.com\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/instantaneas-de-mundo-un-libro-recupera-los-textos-de-viaje-de-alfonsina-storni-2.jpg\" src=\"https:\/\/www.telam.com.ar\/assets\/img\/not_image.png\" class=\" lazy \" width=\"100%\" height=\"100%\" alt=\"Compilacin de textos de la escritora \"><figcaption> Compilaci\u00f3n de textos de la escritora. <\/figcaption><\/figure>\n<p><strong>&#8211;&nbsp;<\/strong><strong>T\u00e9lam:&nbsp;<\/strong><strong>\u00bfCu\u00e1l es la diferencia fundamental entre los poemas que Alfonsina escribi\u00f3 para los libros y los que escribi\u00f3 para la prensa?<br open> &#8211; Alejandra Laera:<\/strong> En el caso de los in\u00e9ditos en volumen en vida de <strong>Alfonsina<\/strong>, notablemente son los que de manera expl\u00edcita remiten a los viajes que hizo por Europa, la pampa y Patagonia. No son muchos, lamentablemente, pero hace un uso particular de la prosa po\u00e9tica a la vez que provocan una apertura y combinaci\u00f3n de los versos que los convierten en los ensayos (prefiero no usar la palabra experimentaci\u00f3n) m\u00e1s atractivos de su poes\u00eda de los a\u00f1os 30. En todos los casos la relaci\u00f3n entre viaje y tecnolog\u00edas revierte en la relaci\u00f3n entre mirada po\u00e9tica y procedimientos: en esos poemas sentimos, seg\u00fan por d\u00f3nde viaje, el vaiv\u00e9n del barco, el descubrimiento de la ciudad desconocida, el ritmo del tren, una pampa nueva.<\/p>\n<p><strong>&#8211; T: Aunque definida poetisa con menosprecio gen\u00e9rico, Alfonsina alcanz\u00f3 en vida un reconocimiento que no lograron otras escritoras: fue incorporada a un canon literario. \u00bfSe la puede definir como una exc\u00e9ntrica en el centro de la vida literaria y la opini\u00f3n p\u00fablica del momento que le toc\u00f3 vivir?<br open> &#8211;&nbsp; AL:<\/strong> Alfonsina es todav\u00eda m\u00e1s moderna en su vida que en su poes\u00eda. Y si afirmo esto es porque en su vida llev\u00f3 m\u00e1s al l\u00edmite, \u00a1y antes!, los deseos y los conflictos que empezaron a emerger en la vida de muchas mujeres de su tiempo, en el sentido de ponerse de manifiesto, de hacerse visibles, ya sea en los modos de actuar, en las conformaciones familiares, en la ropa, en la poes\u00eda como, tambi\u00e9n, expresi\u00f3n sentimental y sensorial. Esas relaciones entre vida y escritura (que no es lo mismo que vida y obra) que empezaron a visibilizarse en los a\u00f1os 20, en Alfonsina se dan de un modo especial (trabaj\u00f3 desde adolescente y fue actriz, tuvo un hijo soltera y se alej\u00f3 de su familia, fue amiga de escritores varones y se suicid\u00f3 en el mar). Ese rasgo &#8220;especial&#8221;, que es tambi\u00e9n &#8220;especialidad&#8221; en la medida en que vive de la poes\u00eda y las actividades afines a la poes\u00eda como la declamaci\u00f3n, las charlas y las clases, provocan en la explosi\u00f3n de lectoras que aparecen con ella, identificaci\u00f3n y aspiraci\u00f3n, lo que en muchos casos las convierte tambi\u00e9n en poetisas, en recitables. Porque la poes\u00eda era considerada lo m\u00e1s \u00edntimo, pero era la \u00fanica escritura que pod\u00eda estar en boca de otras u otros y ser la m\u00e1s p\u00fablica; esos eran los a\u00f1os de los recitados, de la declamaci\u00f3n, no solo de poetas recitando sus propios versos sino con artistas muy exitosas que daban a conocer poemas cl\u00e1sicos y tambi\u00e9n poemas nuevos.<\/p>\n<p><strong>&#8211; T: Hay impresiones que se han mantenido en torno a la vida personal de Storni y en ese marco resuena la apreciaci\u00f3n de &#8220;fabuladora&#8221; que reitera el pr\u00f3logo.<\/strong><br open><strong>&#8211; AL: <\/strong>Todas y todos los escritores tienen, por default o por construcci\u00f3n, un mito de origen. En el caso de Alfonsina esto ocurre desde el vamos, porque como desde el primer momento da entrevistas y le hacen reportajes, ella habla de su vida y de c\u00f3mo lleg\u00f3 a Buenos Aires (\u00a1la capital!) y a escribir versos (La inquietud del rosal, su primer libro, es de 1916 y tiene, aunque ella reneg\u00f3 de ese libro muchas veces, algunos de sus poemas m\u00e1s famosos). En la selecci\u00f3n de informaci\u00f3n y an\u00e9cdotas de su vida previa a la publicaci\u00f3n de ese primer libro, que ella hace y que la prensa reproduce y a la vez tambi\u00e9n selecciona, es que se configura la imagen de fabuladora. Pero me parece interesante considerar que el efecto de que una mujer que escribe sea fabuladora no es el mismo que en el caso de un hombre: en la mujer le agrega un aire juguet\u00f3n que la hace m\u00e1s atractiva, un modo del misterio que no es el de la femme fatale, digamos, sino el de la muchacha traviesa que fabula, como hacen los ni\u00f1os. Habr\u00eda que armar una serie de las fabuladoras en la literatura, en la que estar\u00eda tambi\u00e9n Beatriz Guido. Ejemplos que van de la mano de hacerse un lugar en un mundo de varones, como si fuera jugando. Si me gusta en buena medida la perspectiva del viaje para leer la vida y la escritura de Alfonsina es porque seguir su itinerario, el relato b\u00e1sico de vida, permite ver mejor las tretas de la fabulaci\u00f3n que hizo cuando tuvo que contarlo para el p\u00fablico que la le\u00eda en la prensa.<\/p>\n<p><strong>&#8211; T: \u00bfC\u00f3mo juega lo visual en los textos que re\u00fane &#8220;Instant\u00e1neas del mundo&#8221;?<\/strong><br open><strong>&#8211; AL:<\/strong> En el fin de siglo los magazines ilustrados y la expansi\u00f3n a color de los avisos publicitarios en la prensa y la calle transformaron los modos de ver por completo; y a esto se suma el feminismo de los a\u00f1os 10 y 20 del que participa Alfonsina. En ese punto, los &#8220;kodak&#8221; de Alfonsina, que se suman como im\u00e1genes po\u00e9ticas a las im\u00e1genes visuales de la prensa y la publicidad, son una suerte de condensaci\u00f3n de ese proceso: un aqu\u00ed y ahora po\u00e9tico. A su vez, a ello tambi\u00e9n se le puede sumar su predilecci\u00f3n por ser fotografiada y por que esas fotos se publiquen. No hay por entonces tantas fotos de una mujer como ella posando y saliendo en la prensa. Alfonsina fue a su modo una socialit\u00e9, solo que no de la elite sino de la literatura. Su literatura es ampliamente difundida y consumida, es consumo cultural, como tambi\u00e9n lo es su vida y&#8230; su cuerpo. Eso es muy moderno, definitivamente.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"\n<div class=\"media_block\"><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/ritmocordoba.com\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/instantaneas-de-mundo-un-libro-recupera-los-textos-de-viaje-de-alfonsina-storni.jpg\"><\/div>\n<p>La investigadora y ensayista\u00a0Alejandra Laera\u00a0seleccion\u00f3 poemas, cartas, fotos y textos period\u00edsticos de la recordada escritora, para dar cuenta de su condici\u00f3n viajera, que hab\u00edan sido publicados en diarios y revistas. La obra fue publicada por el\u00a0Fondo de Cultura Econ\u00f3mica, en la serie\u00a0&#8220;Viajeros &amp; Viajeras&#8221;.  <\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":17953,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/ritmocordoba.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/17952"}],"collection":[{"href":"https:\/\/ritmocordoba.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/ritmocordoba.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ritmocordoba.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ritmocordoba.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=17952"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/ritmocordoba.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/17952\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ritmocordoba.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/17953"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/ritmocordoba.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=17952"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/ritmocordoba.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=17952"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/ritmocordoba.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=17952"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}