{"id":17068,"date":"2023-12-02T20:48:00","date_gmt":"2023-12-02T20:48:00","guid":{"rendered":"https:\/\/ritmocordoba.com\/?p=17068"},"modified":"2023-12-02T20:48:00","modified_gmt":"2023-12-02T20:48:00","slug":"la-selva-misionera-y-las-yungas-riquezas-escondidas-para-el-avistaje-de-aves","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ritmocordoba.com\/?p=17068","title":{"rendered":"La selva misionera y las yungas, &#8220;riquezas escondidas&#8221; para el avistaje de aves"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"media_block\"><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/ritmocordoba.com\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/la-selva-misionera-y-las-yungas-riquezas-escondidas-para-el-avistaje-de-aves.jpg\"><\/div>\n<figure class=\"mb-3\"><img decoding=\"async\" data-src=\"http:\/\/ritmocordoba.com\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/la-selva-misionera-y-las-yungas-riquezas-escondidas-para-el-avistaje-de-aves-1.jpg\" src=\"https:\/\/www.telam.com.ar\/assets\/img\/not_image.png\" class=\" lazy \" width=\"100%\" height=\"100%\" alt=\"Son 17 las especies de colibres Foto Gentileza de Francisco Tboas\"><figcaption> Son 17 las especies de colibr\u00edes \/ Foto: Gentileza de Francisco T\u00e1boas. <\/figcaption><\/figure>\n<p>Los circuitos de la selva misionera y las yungas atraen anualmente a miles de turistas extranjeros y nacionales, no solo por sus impactantes escenarios naturales, sino porque se configuran como destinos exclusivos para amantes de las aves, atra\u00eddos por el universo de colores y sonidos que se despliega en el arte de la observaci\u00f3n, una tendencia que desde la pandemia de coronavirus crece a pasos agigantados.<\/p>\n<p><strong>No es necesario ser un profesional<\/strong> en el tema, muchos de los d<strong>estinos ofrecen recorridos guiados, <\/strong>\u00e1reas naturales con <strong>torres de observaci\u00f3n <\/strong>estrat\u00e9gicamente ubicadas y senderos especiales para facilitar la observaci\u00f3n de aves en su h\u00e1bitat natural.<\/p>\n<p>En el pa\u00eds, <strong>de las 1.100 especies <\/strong>de aves relevadas por la asociaci\u00f3n Aves Argentinas, <strong>m\u00e1s de 500 habitan la selva misionera<\/strong>. La mayor\u00eda se esconde dentro del extenso manto verde, de denso follaje, heterog\u00e9neo en texturas, tonalidades y geometr\u00edas, que contrasta con la tierra colorada de Misiones y el noreste de Corrientes.<\/p>\n<p>Las <strong>cinco especies de tucanes<\/strong> que existen en el pa\u00eds est\u00e1n en la selva misionera y <strong>cuatro de ellos solo se ven en Misiones<\/strong>, pero es el <strong>arasar\u00ed chico<\/strong> el que supone el gran desaf\u00edo para todo observador. Este ejemplar se distingue por un parche verde azulado en cada ojo, continuado por una l\u00ednea amarilla que pierde intensidad y se funde con el verde oliva del dorso y su cola verde con puntas casta\u00f1as. Con suerte, su canto, que emula al croar ronco de un sapo, puede escucharse al caer el sol.<\/p>\n<p>Una ruta en la que es posible, pero no seguro, avistarlos es la <strong>panor\u00e1mica 101,<\/strong> que conecta las ciudades fronterizas de Puerto Iguaz\u00fa, en el extremo noroeste de Misiones, con Bernardo de Yrigoyen, en el oriente provincial, y que permite apreciar buena parte del Corredor Verde misionero, al atravesar el Parque Nacional Iguaz\u00fa y los provinciales Yacu\u00ed y Urugua-\u00ed, donde abundan gigantescos palos rosas y palmitales, de cuyos frutos el arasar\u00ed chico se alimenta.<\/p>\n<figure class=\"mb-3\"><img decoding=\"async\" data-src=\"http:\/\/ritmocordoba.com\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/la-selva-misionera-y-las-yungas-riquezas-escondidas-para-el-avistaje-de-aves-2.jpg\" src=\"https:\/\/www.telam.com.ar\/assets\/img\/not_image.png\" class=\" lazy \" width=\"100%\" height=\"100%\" alt=\"Los bailarines azules y naranjas Foto Gentileza de Francisco Tboas\"><figcaption> Los bailarines azules y naranjas \/ Foto: Gentileza de Francisco T\u00e1boas. <\/figcaption><\/figure>\n<p>Otros destinos para avistar aves en el norte de la selva misionera son el<strong> parque provincial Foerster<\/strong> y r<strong>eservas como Puerto Pen\u00ednsula.<\/strong><\/p>\n<p>En estas latitudes conviven las silenciosas<strong> yacutingas en peligro de extinci\u00f3n<\/strong>, similares a una gallina de gran tama\u00f1o, de color negro azabache, con parches y una cresta prominente, ambos blancos, franjas rojas en su cuello y pico celeste, y el uruta\u00fa com\u00fan o p\u00e1jaro fantasma, extremadamente dif\u00edcil de divisar si el ojo humano no est\u00e1 entrenado, dado que sus plumas se confunden con corteza de troncos y ramas secas, y posa inm\u00f3vil durante horas en el extremo de las ramas.<\/p>\n<p>Las aves ocupan un lugar central en la <strong>cultura popular<\/strong>, algunas con dolor, como la historia detr\u00e1s del <strong>p\u00e1jaro fantasma<\/strong>, cuyo canto melanc\u00f3lico, similar al llanto humano, representa la agon\u00eda de una mujer que muri\u00f3 mientras esperaba arriba de un \u00e1rbol a que su hermano regresara a buscarla, o la leyenda del colibr\u00ed, que cuenta que si un ejemplar se acerca, un familiar fallecido avisa que se encuentra bien.<\/p>\n<figure class=\"mb-3\"><img decoding=\"async\" data-src=\"http:\/\/ritmocordoba.com\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/la-selva-misionera-y-las-yungas-riquezas-escondidas-para-el-avistaje-de-aves-3.jpg\" src=\"https:\/\/www.telam.com.ar\/assets\/img\/not_image.png\" class=\" lazy \" width=\"100%\" height=\"100%\" alt=\"Foto Gentileza de Francisco Tboas\"><figcaption> Foto: Gentileza de Francisco T\u00e1boas <\/figcaption><\/figure>\n<p>Son <strong>17 las especies de colibr\u00edes,<\/strong> de todos los tama\u00f1os y colores, que habitan la selva misionera. Algunas pueden batir sus alas 80 veces por segundo, alcanzar 72 kil\u00f3metros por hora si vuelan en picada y hasta 1.200 latidos de coraz\u00f3n por minutos, 10 veces m\u00e1s de lo que puede soportar un ser humano.<\/p>\n<p>Patrimonios de la regi\u00f3n tambi\u00e9n son los<strong> bailarines azules y naranjas<\/strong>, buscados por sus extraordinarios bailes durante el cortejo colectivo, <strong>11 especies de p\u00e1jaros carpinteros,<\/strong> vencejos de cascadas, \u00e1guilas crestadas, una extensa lista de <strong>lechuzas de la selva y coloridos tangaras.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Hacia el sur y este de Misiones<\/strong>, en la zona de la <strong>Reserva de la bi\u00f3sfera Yabot\u00ed<\/strong>, que nuclea los <strong>parques provinciales Esmeralda, Salto Encantado y Mocon\u00e1<\/strong>, habita el l<strong>oro pecho vinoso<\/strong>, en peligro de extinci\u00f3n, y la <strong>urraca azul,<\/strong> ambos en bosques de araucarias, de los que se alimentan.<\/p>\n<h2 class>Avistaje en la yungas<\/h2>\n<p>El otro circuito para avistar aves m\u00e1s demandado por los turistas, sobre todo extranjeros, es el de las yungas, un majestuoso tapiz verde que cubre monta\u00f1as, quebradas y valles surcados por r\u00edos y arroyos, y que <strong>se extiende por Salta, Jujuy, Tucum\u00e1n y, de forma marginal, por Catamarca.<\/strong><\/p>\n<p>La combinaci\u00f3n de abundantes lluvias estivales, la neblina casi permanente que cubre el paisaje yungue\u00f1o y los diferentes niveles de altura genera cuatro ambientes diferentes en pocos kil\u00f3metros: <strong>las selvas pedemontana y montana, el bosque montano y al pastizal de altura.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Jujuy<\/strong> es uno de los destinos que ofrece la posibilidad de avistar ejemplares muy dif\u00edciles de encontrar en otras ubicaciones, como el <strong>surucu\u00e1 aurora<\/strong>, pariente cercano del <strong>quetzal <\/strong>y una obra de arte que combina el naranja de su vientre con pinceladas de verdes y azules en el dorso y una cola negra con rayas horizontales blancas, que se puede encontrar en el <strong>Parque Nacional Calilegua.<\/strong><\/p>\n<p>Este parque, el \u00fanico de la yunga que tiene un sector de selva pedemontana, es refugio de otras <strong>400 especies de aves,<\/strong> entre las que, adem\u00e1s, se destaca el <strong>burgo,<\/strong> con un llamativo capuch\u00f3n turquesa en la cabeza, un cuerpo en el que confluyen verdes y amarillos y una atractiva cola verde que termina en dos plumas alargadas celestes con punta parda.<\/p>\n<figure class=\"mb-3\"><img decoding=\"async\" data-src=\"http:\/\/ritmocordoba.com\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/la-selva-misionera-y-las-yungas-riquezas-escondidas-para-el-avistaje-de-aves-4.jpg\" src=\"https:\/\/www.telam.com.ar\/assets\/img\/not_image.png\" class=\" lazy \" width=\"100%\" height=\"100%\" alt=\"El Burgo Foto Gentileza de Francisco Tboas\"><figcaption> El Burgo \/ Foto: Gentileza de Francisco T\u00e1boas <\/figcaption><\/figure>\n<p>A unos 110 kil\u00f3metros hacia el sureste de Calilegua, entre serran\u00edas, se encuentra el <strong>peque\u00f1o poblado de El Fuerte<\/strong>, distinguido como la <strong>capital nacional del emblem\u00e1tico loro alisero<\/strong>, inconfundible por su agudo grito y frente roja, al igual que una peque\u00f1a zona de sus alas.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n existen varias especies de loros y, especialmente, una de <strong>guacamayo verde<\/strong>, que posee una poblaci\u00f3n de algunos individuos en el <strong>Parque Provincial Acambuco,<\/strong> en el norte de<strong> Salta<\/strong>, provincia que re\u00fane un cuarto de las especies del pa\u00eds, mientras que en el centro, el <strong>Parque Nacional El Rey<\/strong> es una apuesta segura para encontrar chu\u00f1as de patas rojas y varias aves acu\u00e1ticas.<\/p>\n<p><strong>En Tucum\u00e1n<\/strong>, el <strong>Parque Nacional Aconquija <\/strong>se recuesta sobre el cord\u00f3n monta\u00f1oso del mismo nombre y se enmarca en un heterog\u00e9neo paisaje, que re\u00fane picos nevados de hasta 5.500 metros, praderas, pastizales, bosques y selvas, donde es posible avistar al c\u00f3ndor andino, la monterita serrana y el picaflor cometa, que no solo llama su atenci\u00f3n por su colorido plumaje tornasolado, sino tambi\u00e9n por presentar una cola excepcionalmente larga.<\/p>\n<p>Para conocer los 50 parques nacionales y reservas naturales que existen en Argentina con circuitos y senderos ideales para avistar aves, ingresar <a href=\"http:\/\/www.argentina.gob.ar\/parquesnacionales\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">aqu\u00ed<\/a>.<\/p>\n<figure class=\"mb-3\"><img decoding=\"async\" data-src=\"http:\/\/ritmocordoba.com\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/la-selva-misionera-y-las-yungas-riquezas-escondidas-para-el-avistaje-de-aves-5.jpg\" src=\"https:\/\/www.telam.com.ar\/assets\/img\/not_image.png\" class=\" lazy \" width=\"100%\" height=\"100%\" alt=\"Foto Gentileza de Francisco Tboas\"><figcaption> Foto: Gentileza de Francisco T\u00e1boas. <\/figcaption><\/figure>\n<p><\/p>\n<h2 class>Claves para disfrutar de la primera salida de avisatje<\/h2>\n<p>Qu\u00e9 <strong>conocimientos son necesarios<\/strong> para una primera salida de avistaje de aves, <strong>c\u00f3mo vestir y qu\u00e9 elementos no deben faltar<\/strong> para ser parte de una buena experiencia, son tres preguntas obligadas que cualquier persona que quiera iniciarse en el universo plum\u00edfero debe hacerse antes de emprender la aventura.<\/p>\n<p>Una salida para observar aves implica, en la mayor\u00eda de los casos y cuando involucra selvas, introducirse en lo profundo de la vegetaci\u00f3n y contemplar durante horas el paisaje a la espera de alg\u00fan sonido o movimiento. Por este motivo, son imprescindibles la <strong>paciencia y la constancia <\/strong>para entrenar ojo y o\u00eddo, dos tareas poco sencillas.<\/p>\n<p>Se debe procurar que el <strong>calzado y la vestimenta sean c\u00f3modos<\/strong>, porque indistintamente de la dificultad de la caminata o si el plan es permanecer en un puesto de observaci\u00f3n, ser\u00e1n muchas horas las que el observador deba mantenerse de pie y atento al entorno. Se aconseja que la ropa sea marr\u00f3n, verde, beige o camuflada, para que el observador se mimetice con el entorno. Adem\u00e1s, se recomienda llevar gorra, botella de agua, repelente y protector solar.<\/p>\n<p>Para aprovechar la experiencia sin perder detalles, es imprescindible <strong>llevar una gu\u00eda de aves o tener alguna aplicaci\u00f3n para identificar especies<\/strong> -como Merlin Bird, Ornito, Birdnet o Picture Bird-, un anotador y biromes para registrar ejemplares de la zona. Tambi\u00e9n se sugiere conseguir binoculares, que, si bien son ideales, no son indispensables.<\/p>\n<p>Hay <strong>dos momentos del d\u00eda en que aumentan las probabilidades de ver aves:<\/strong> inmediatamente despu\u00e9s del amanecer o cuando cae el sol, porque es cuando salen de sus zonas de descanso para buscar alimentos o regresan a ellos.<\/p>\n<div class=\"card col-md-10 offset-md-1 mb-4\">\n<h3 class=\"pt-2\">Relacionadas<\/h3>\n<\/p><\/div>\n<p><br open> De acuerdo con <strong>Francisco T\u00e1boas, divulgador cient\u00edfico y vocal de la Administraci\u00f3n de Parques Nacionales (APN) <\/strong>por el Ministerio de Turismo y Deportes, <strong>hay tres caracter\u00edsticas que hacen \u00fanicas a las aves:<\/strong> que est\u00e1n en todas partes, que muchas son impredecibles y sus procesos migratorios, algunos extremos, como el insignia playero rojizo, que recorre 32.000 kil\u00f3metros cada a\u00f1o para unir el \u00c1rtico canadiense con el sur de Tierra del Fuego.<\/p>\n<p>Si bien siempre es temporada para la observaci\u00f3n de aves, <strong>se recomienda comenzar durante el invierno<\/strong>, cuando los \u00e1rboles tienen pocas hojas y la comida est\u00e1 m\u00e1s cerca del suelo, por lo que puede resultar m\u00e1s f\u00e1cil distinguirlos.<\/p>\n<p><strong>Para iniciarse en la actividad<\/strong>, no es necesario viajar largos kil\u00f3metros ni requiere de estad\u00edas extensas, con <strong>una caminata de media hora<\/strong> en un parque o una escapada de fin de semana es suficiente para dar el primer paso.<\/p>\n<p><strong>Algunas aves se reconocen f\u00e1cilmente por su conducta<\/strong>, por ello, es un buen ejercicio empezar a relacionarse con ellas como se har\u00eda con un nuevo amigo, prestando atenci\u00f3n a sus aspectos, gestos y lo que les gusta hacer. Se recomienda anotar si el ave est\u00e1 solo, en grupo o en pareja; si vuela, salta, nada o camina en el suelo o sobre un \u00e1rbol; si est\u00e1 comiendo, qu\u00e9 est\u00e1 comiendo y si ese alimento est\u00e1 vinculado con los \u00e1rboles a su alrededor, adem\u00e1s de describir el paisaje.<\/p>\n<p><strong>Los sonidos son claves<\/strong> al momento de avistar aves, dado que entender de d\u00f3nde provienen sus cantos puede ayudar a trazar un camino para encontrarlas e identificarlas.<\/p>\n<p>Recuerde que usted es un mero espectador de la naturaleza, <strong>no interfiera en ning\u00fan aspecto con el ambiente,<\/strong> realice movimientos sigilosos y nunca se acerque a los nidos. Usted se encuentra en un sitio privilegiado, disfrute de las bondades de la naturaleza.<\/p>\n<p>La <strong>asociaci\u00f3n Aves Argentinas<\/strong> coordina una Red Nacional de Clubes de Observadores de Aves (COA), que nuclea 80 clubes que organizan salidas grupales y gratuitas en 19 provincias. Las fechas son habitualmente publicadas en sus redes sociales. Para mayor detalle, acceder <a href=\"https:\/\/www.avesargentinas.org.ar\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">aqu\u00ed<\/a>.<\/p>\n<figure class=\"mb-3\"><img decoding=\"async\" data-src=\"http:\/\/ritmocordoba.com\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/la-selva-misionera-y-las-yungas-riquezas-escondidas-para-el-avistaje-de-aves-6.jpg\" src=\"https:\/\/www.telam.com.ar\/assets\/img\/not_image.png\" class=\" lazy \" width=\"100%\" height=\"100%\" alt=\"Francisco Tboas divulgador cientfico y vocal de la ANP \"><figcaption> Francisco T\u00e1boas, divulgador cient\u00edfico y vocal de la ANP. <\/figcaption><\/figure>\n<p><\/p>\n<div class=\"jumbotron pt-4 mt-3\" readability=\"125\">\n<h3 class=\"module-title\">M\u00e9dicos y otros especialistas ponderaron los beneficios que conlleva la observaci\u00f3n de aves<\/h3>\n<p>La pr\u00e1ctica de la observaci\u00f3n de aves <strong>creci\u00f3 a pasos agigantados<\/strong> en los \u00faltimos a\u00f1os, impulsada, por un lado, por la monoton\u00eda que supuso el aislamiento obligatorio de la<strong> pandemia de coronavirus<\/strong> y, por otro, porque m\u00e9dicos y terapeutas comenzaron a indicarla como <strong>tratamiento alternativo<\/strong> para tratar problemas de <strong>salud mental y prevenir el deterioro cognitivo.<\/strong><\/p>\n<p>&#8220;No hay que ser experto para disfrutar de la belleza de las aves, lo \u00fanico que hay que tener es curiosidad y que atraiga buscar un bicho&#8221;, explic\u00f3 a T\u00e9lam <strong>Francisco T\u00e1boas, divulgador ambiental y vocal de la Administraci\u00f3n de Parques Nacionales (APN<\/strong>) por el Ministerio de Turismo y Deportes, quien reconoce en este tipo de avistaje un aspecto l\u00fadico.<\/p>\n<p>T\u00e1boas es un amante de los animales, pero su curiosidad abarca cada mil\u00edmetro de la naturaleza. Puede, durante horas, graficar las diferencias entre aves, argumentar c\u00f3mo el cambio clim\u00e1tico afecta sus comportamientos y procesos migratorios y, con la misma pasi\u00f3n, repetir lo que explic\u00f3 minutos antes si no se entendi\u00f3.<\/p>\n<p>&#8220;De chico iba mucho a campamentos, estaba en contacto con la naturaleza. Un d\u00eda, el padre de una amiga en unas vacaciones me dijo que miraba aves y me invit\u00f3 a ir con \u00e9l&#8221;, record\u00f3 sobre el inicio de un hobby que lo llev\u00f3 a ser gu\u00eda y a escribir con el destacado Tito Narosky el libro &#8220;Gu\u00eda de Campo&#8221;.<\/p>\n<p>&#8220;Pero ese acercamiento sucede de diversas formas. Hay chicos que viven en un ambiente rural, arrancan cazando pajaritos y despu\u00e9s se dan cuenta de que les gustan mucho y dejan de cazar&#8221;, continu\u00f3.<\/p>\n<p>Como T\u00e1boas, <strong>muchos se inician <\/strong>en el mundo de las aves por la<strong> invitaci\u00f3n de un conocido, otros por curiosidad o por temas de salud<\/strong>, pero, sin importar cu\u00e1l es el motivo de la iniciaci\u00f3n, la mayor\u00eda converge en una misma postura: la conservaci\u00f3n de la naturaleza.<\/p>\n<p>&#8220;La observaci\u00f3n de aves te ayuda a <strong>entender procesos naturales, interacciones<\/strong>. Mucha gente que comienza como hobby, termina volc\u00e1ndose a la conservaci\u00f3n. Entend\u00e9s que para que haya tal especie de ave, es importante tal ambiente de planta o ecosistema, empez\u00e1s a comprender por qu\u00e9 es importante en una ciudad plantar especies nativas o la planificaci\u00f3n de arbolado urbano y termin\u00e1s valorando procesos ecol\u00f3gicos&#8221;, explic\u00f3 el tambi\u00e9n gestor de pol\u00edticas p\u00fablicas.<\/p>\n<p>En los \u00faltimos a\u00f1os, la observaci\u00f3n de aves empez\u00f3 a sumar nuevos adeptos que, aburridos, &#8220;durante la cuarentena miraban por la ventana de sus casas, en la terraza o en el jard\u00edn, ve\u00edan algo que les llamaba la atenci\u00f3n y escrib\u00edan a organizaciones preguntando de qu\u00e9 p\u00e1jaro se trataba&#8221;, resumi\u00f3 T\u00e1boas.<\/p>\n<p>Pero, adem\u00e1s del acercamiento cultivado desde la duda,<strong> la salud tambi\u00e9n jug\u00f3 un rol central como estimulador.<\/strong><\/p>\n<p>&#8220;Al retornar a la normalidad, las consultas a psiquiatras y psic\u00f3logos por trastornos de ansiedad aumentaron y comenzaron a recetar el contacto con la naturaleza para tratarlos. Los m\u00e9dicos de algunos pa\u00edses tambi\u00e9n empezaron a incorporarlo en los tratamientos contra<strong> enfermedades cognitivas, como el Alzheimer<\/strong>&#8220;, detall\u00f3.<\/p>\n<p>Una extensa lista de estudios cient\u00edficos publicados recientemente en revistas especializadas demostraron que el universo de las aves tiene <strong>beneficios para el bienestar f\u00edsico y mental<\/strong>, pero, sobre todo, puede ayudar a <strong>ralentizar el deterioro de quienes viven con demencia.<\/strong><\/p>\n<p><strong>En Jap\u00f3n, <\/strong>por ejemplo, se <strong>designaron unos 50 bosques como centros de terapia forestal,<\/strong> tras comprobar que ese tipo de caminatas baja la presi\u00f3n arterial, fortalece el sistema inmunol\u00f3gico y reduce las hormonas vinculadas con el estr\u00e9s, la depresi\u00f3n y la incidencia de infartos; Canad\u00e1 autoriz\u00f3 a sus doctores a prescribir pasar tiempo en la naturaleza; y Estados Unidos y el Reino Unido aplicaron pilotos similares.<\/p>\n<p>&#8220;La pr\u00e1ctica de avistar aves implica, entre otras cosas, recordar nombres, colores, perfumes, sonidos, formas, hacer listas, estar con gente, caminar&#8221;, enumer\u00f3 T\u00e1boas, entre ejercicios que contribuyen a mejorar la concentraci\u00f3n, mantener la memoria activa y estimular los sentidos que regala la naturaleza.<\/p>\n<\/p><\/div>\n<p><\/p>\n<figure class=\"mb-3\"><img decoding=\"async\" data-src=\"http:\/\/ritmocordoba.com\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/la-selva-misionera-y-las-yungas-riquezas-escondidas-para-el-avistaje-de-aves-7.jpg\" src=\"https:\/\/www.telam.com.ar\/assets\/img\/not_image.png\" class=\" lazy \" width=\"100%\" height=\"100%\" alt=\"En invierno el mac tobiano puede verse en la desembocadura del ro Santa Cruz\"><figcaption> En invierno, el mac\u00e1 tobiano puede verse en la desembocadura del r\u00edo Santa Cruz. <\/figcaption><\/figure>\n<p><\/p>\n<div class=\"jumbotron pt-4 mt-3\" readability=\"116\">\n<h3 class=\"module-title\">La Patagonia emerge entre los destinos elegidos por observadores de aves<\/h3>\n<p>El extenso y pr\u00edstino paisaje de la Patagonia argentina se presenta como un destino en pleno ascenso para quienes disfrutan de la contemplaci\u00f3n de aves, con<strong> propuestas aptas para todo p\u00fablico en verano<\/strong> y <strong>otras m\u00e1s desafiantes en invierno<\/strong>, que convocan a observadores avanzados y profesionales que persiguen, entre otras especies, al mac\u00e1 tobiano, end\u00e9mica de la regi\u00f3n y en peligro de extinci\u00f3n.<\/p>\n<p>&#8220;En verano, la costa patag\u00f3nica es s\u00faper interesante porque <strong>hay aves que no se ven en ning\u00fan otro lugar del mundo,<\/strong> como el quetru cabeza blanca, los cachalotes casta\u00f1o y pardo, el canastero patag\u00f3nico, el gallito arena y la viudita chica&#8221;, explic\u00f3 a T\u00e9lam Francisco T\u00e1boas, divulgador cient\u00edfico y vocal de la Administraci\u00f3n de Parques Nacionales (APN) por el Ministerio de Turismo y Deportes.<\/p>\n<p>&#8220;Estas aves -continu\u00f3 el especialista- son t\u00edpicas del pa\u00eds, <strong>pertenecen a la ecorregi\u00f3n del monte<\/strong>, que est\u00e1 a mitad de camino entre la estepa y el espinal, y que se distribuye en diagonal, de la costa patag\u00f3nica de R\u00edo Negro y Chubut a Salta, atravesando La Pampa, Mendoza y San Luis, sin llegar a cruzar a Bolivia&#8221;.<\/p>\n<p><strong>En verano<\/strong>, las<strong> temperaturas<\/strong> en la Patagonia presentan <strong>una media que oscila entre 20 y 25 grados<\/strong>, condici\u00f3n que permite disfrutar de actividades al aire libre, con una vegetaci\u00f3n que florece en todo su esplendor y lagos y r\u00edos que se llenan de vida.<\/p>\n<p>&#8220;Uno de los<strong> puntos m\u00e1s visitados<\/strong> por turistas extranjeros y nacionales es la <strong>costa de Chubut,<\/strong> porque en el mismo viaje se ven aves end\u00e9micas que est\u00e1n en los montecitos y todas las aves de la costa, como los<strong> ping\u00fcinos, cormoranes,<\/strong> un mont\u00f3n de bichos que son interesantes desde todo punto de vista&#8221;, cont\u00f3 T\u00e1boas.<\/p>\n<p>Algunos destinos destacados son <strong>Puerto Madryn y Pen\u00ednsula Vald\u00e9s<\/strong>; hacia el sur, a menos de 325 kil\u00f3metros, la ciudad de Camarones, el \u00e1rea natural protegida <strong>Cabo dos Bah\u00edas y Bah\u00eda Bustamante<\/strong>, un pueblo alguero en el que viven menos de cincuenta habitantes, y a medio camino, la <strong>ping\u00fcinera de Punta Tombo.<\/strong><\/p>\n<p><strong>En Santa Cruz<\/strong>, por ejemplo, <strong>Puerto Deseado<\/strong> tiene un registro de <strong>125 especies de aves<\/strong>, entre las que se encuentran ejemplares de b\u00fahos y, dominando el agua, cuatro especies de cormoranes, el petrel, esc\u00faas, albatros y gaviotines. Frente a Puerto Deseado se ubica<strong> Isla Ping\u00fcino<\/strong>, donde se avista el<strong> penacho amarillo.<\/strong><\/p>\n<p><strong>En invierno, l<\/strong>a postal patag\u00f3nica se transforma en un <strong>impresionante paisaje nevado con temperaturas bajo cero y lagos congelados<\/strong>, elegido por amantes de los deportes de nieve y quienes persiguen al <strong>mac\u00e1 tobiano<\/strong>, &#8220;una de las figuritas dif\u00edciles y m\u00e1s buscadas, que se puede ver en la desembocadura del r\u00edo Santa Cruz o en las mesetas del lago Buenos Aires&#8221;, precis\u00f3 T\u00e1boas.<\/p>\n<p>&#8220;En esa temporada, en la costa patag\u00f3nica, todas las especies migran, excepto por el tobiano y cinco o seis especies m\u00e1s&#8221;, detall\u00f3.<\/p>\n<p>El recorrido es complicado si se opta por ir a las mesetas del lago Buenos Aires, que configura &#8220;una aventura bastante cara y exclusiva, ya que solo se accede en cuatro por cuatro y tours organizados por agencias de pesca&#8221;, agreg\u00f3 el especialista.<\/p>\n<p>&#8220;Se llega a un lugar hostil, en una temporada en la que hace mucho fr\u00edo, cuando generalmente est\u00e1 todo nublado y se ve al mac\u00e1 de lejos&#8221;, detall\u00f3 el especialista sobre una experiencia no apta para todo p\u00fablico, pero que, ante la amenaza de que esta especie desaparezca, convoca a un nutrido grupo de observadores cada a\u00f1o.<\/p>\n<\/p><\/div>\n<p> <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"\n<div class=\"media_block\"><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/ritmocordoba.com\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/la-selva-misionera-y-las-yungas-riquezas-escondidas-para-el-avistaje-de-aves.jpg\"><\/div>\n<p>Ambos circuitos atraen anualmente a miles de turistas extranjeros y nacionales, no solo por sus impactantes escenarios naturales, sino porque se configuran como destinos exclusivos para amantes de las aves.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":17069,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[24],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/ritmocordoba.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/17068"}],"collection":[{"href":"https:\/\/ritmocordoba.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/ritmocordoba.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ritmocordoba.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ritmocordoba.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=17068"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/ritmocordoba.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/17068\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ritmocordoba.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/17069"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/ritmocordoba.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=17068"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/ritmocordoba.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=17068"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/ritmocordoba.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=17068"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}