{"id":15391,"date":"2023-10-06T14:16:00","date_gmt":"2023-10-06T14:16:00","guid":{"rendered":"https:\/\/ritmocordoba.com\/?p=15391"},"modified":"2023-10-06T14:16:00","modified_gmt":"2023-10-06T14:16:00","slug":"diaz-mindurry-y-esas-palabras-oscuras-que-ni-siquiera-se-pueden-pronunciar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ritmocordoba.com\/?p=15391","title":{"rendered":"D\u00edaz Mindurry y esas palabras oscuras que ni siquiera se pueden pronunciar"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"media_block\"><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/ritmocordoba.com\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/diaz-mindurry-y-esas-palabras-oscuras-que-ni-siquiera-se-pueden-pronunciar.jpg\"><\/div>\n<figure class=\"mb-3\"><img decoding=\"async\" data-src=\"http:\/\/ritmocordoba.com\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/diaz-mindurry-y-esas-palabras-oscuras-que-ni-siquiera-se-pueden-pronunciar-1.jpg\" src=\"https:\/\/www.telam.com.ar\/assets\/img\/not_image.png\" class=\" lazy \" width=\"100%\" height=\"100%\" alt=\"Telam SE\"><figcaption><\/figcaption><\/figure>\n<p><strong>Por Norman Petrich<\/strong><\/p>\n<p>Termino de leer un nuevo libro de Liliana D\u00edaz Mindurry y mientras intento recuperar el aliento, vuelvo a preguntarme por qu\u00e9 escritoras consagradas por el p\u00fablico y las grandes editoriales, que suman profusas l\u00edneas a una literatura que se la suele llamar como \u201cextra\u00f1a\u201d o \u201crara\u201d, que se posicionan en un nuevo estilo de \u201cterror no cl\u00e1sico\u201d, no citen o referencien el trabajo que la bonaerense viene realizando desde hace mucho tiempo.<\/p>\n<p>Porque tranquilamente podr\u00edamos considerarla como precursora en nuestro pa\u00eds de esta l\u00ednea literaria que est\u00e1 llamando tanto la atenci\u00f3n en los \u00faltimos tiempos; ah\u00ed est\u00e1n como pruebas esos universos donde el miedo, la locura, la rabia, el deseo, trazan puentes a mundos que parecen paralelos, pero que no dejan de ser este.<\/p>\n<p>Lo cierto es que sin importarle nada de este discurrir, D\u00edaz Mindurry ataca y lo logra de nuevo. En La mansa brutalidad del mundo, libro publicado por Baltasara Editora a fines de 2022, vuelve a jugar con lo siniestro, con la sombra que refleja (y cuyo reflejo oculta) la realidad.<\/p>\n<p>Morgana Sabino es una reconocida directora de teatro argentina que vive en Espa\u00f1a y que acaba de recuperarse de una enfermedad complicada, pero est\u00e1 convencida que le ha dejado terribles secuelas, que su presente est\u00e1 acechado por momentos de oscuridad que no logra comprender, \u201cagujeros de gusano\u201d que la transportan a lugares tenebrosos a los cuales no sabe c\u00f3mo lleg\u00f3, al mismo tiempo que establece un juego de duplicidades donde se habla, casi como queriendo asegurarse de que lo que est\u00e1 diciendo que pasa, realmente pasa, y no es un mero enga\u00f1o que ella misma tiende. Mientras \u201cse cuenta\u201d este presente, lo va enlazando con su pasado juvenil, id\u00edlico, ese para\u00edso al que, en el mismo instante, rechaza y le gustar\u00eda regresar.<\/p>\n<p>Al igual que en Hace miedo aqu\u00ed, el libro que le dio un lugar dentro de la literatura argentina, y en Cita en la espesura, otro de sus grandes trabajos, un cuadro juega como bisagra, como pista para el lector. Mientras que en el primero ser\u00e1 El jard\u00edn de las delicias, de El Bosco, quien nos de la clave para tratar de entender si era virtud o enfermedad, introspecci\u00f3n o autismo, invalidez o inteligencia suprema; y en el segundo, un cuadro que replica casi exactamente la sala en la que se exhibe (menos por la persona que la habita) se convertir\u00e1 en la puerta que arrastre a sus personajes hacia el abismo del homicidio; en este nuevo libro ser\u00e1 La caza en el bosque, de Paolo Ucello, quien nos va a \u201cpintar\u201d la atm\u00f3sfera por donde discurrir\u00e1 esta historia.<\/p>\n<p>En el cuadro uno puede ver a los cazadores y a sus perros perseguir las presas que corren desesperadas hacia un fondo oscuro. Es esa oscuridad la que atrae a Morgana, de la que intenta escapar sin que en ese acto vea contradicci\u00f3n alguna, mientras un sostenido cruce de palabras por chat con un joven argentino va despertando los recuerdos de juventud, de la \u00e9poca donde el deseo formaba \u201cla sant\u00edsima trinidad\u201d junto a Dar\u00edo y Claudina, el tigre y la liebre, y ella era Fata Morgana, la \u201cbruja\u201d.<\/p>\n<p>Pero, \u00bfpor qu\u00e9 esa \u00e9poca juvenil parece tan id\u00edlica y por qu\u00e9 este presente oscuro, que la acecha en la calle, se asemeja a un rompecabezas que le faltan piezas? \u201cLas felicidades son siempre culpables en alg\u00fan sentido, y los olvidos, blancos\u201d, arriesga uno de los personajes.<\/p>\n<p>\u201cNo s\u00e9 a qui\u00e9n hablo: a m\u00ed misma, a lo que hay de m\u00ed que yo no s\u00e9\u201d se dice Morgana, y en ese discurrir entre su presente lleno de im\u00e1genes distorsionadas y su pasado idealizado, la perversi\u00f3n y la p\u00e9rdida de la inocencia se van desnudando de a poco y algo, en alg\u00fan lugar (\u00bfen el pasado, en este presente?), empieza a oler podrido.<\/p>\n<figure class=\"mb-3\"><img decoding=\"async\" data-src=\"http:\/\/ritmocordoba.com\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/diaz-mindurry-y-esas-palabras-oscuras-que-ni-siquiera-se-pueden-pronunciar-2.jpg\" src=\"https:\/\/www.telam.com.ar\/assets\/img\/not_image.png\" class=\" lazy \" width=\"100%\" height=\"100%\" alt=\"Foto FB\"><figcaption> Foto: FB <\/figcaption><\/figure>\n<p>De la misma manera que en Hace miedo aqu\u00ed, la presencia de lo ausente es constante, aunque en La mansa brutalidad del mundo no es el miedo la puerta de ingreso, sino su falta. Si en Hace miedo aqu\u00ed, el protagonista no entiende la infinitud del miedo y de la peste que lo ronda, en este nuevo libro es el peligroso juego oculto en la locura que deja resbalar entre sus dedos la banalidad del mal, como si ese fuera el \u00fanico lugar donde se puede ser.<\/p>\n<p>Porque Morgana rearma su presente, recupera su pasado, como si todo eso le pasara a otra persona, no a ella. Casi como si pudiera escindirse y verse desde afuera, como si fuera a otra a la que le est\u00e1n sucediendo las cosas, algo que es llevado perfectamente por ese rol que la ubica tanto como voz narradora y personaje.<\/p>\n<p>En un reportaje le preguntaron a D\u00edaz Mindurry cu\u00e1l fue el primer libro que se compr\u00f3 ella sola. Su respuesta fue El extranjero. No me parece casual, para nada. No en vano la cita de Foucault que da inicio a la novela: \u201cEl ciclo de lo prohibido: no te acercar\u00e1s, no tocar\u00e1s, no consumir\u00e1s, no experimentar\u00e1s placer, no aparecer\u00e1s; en definitiva, no existir\u00e1s, salvo en la sombra y el secreto\u201d.<\/p>\n<p>\u201cCreo que lo que m\u00e1s influy\u00f3 en mi manera de escribir fue un sue\u00f1o que tuve de chica. So\u00f1\u00e9 que yo me acercaba a una persona, y la persona tomaba la consistencia de cortina, se volv\u00eda irreal. Hablaba con otra persona y lo mismo. Tendr\u00eda ocho o nueve a\u00f1os. Yo estaba absolutamente asustada, me preguntaba \u00bfentonces no hay persona? Lo primero que hac\u00eda, en el sue\u00f1o, era ir a mi casa a buscar a mi pap\u00e1, porque mi viejo ten\u00eda que existir. Mi mam\u00e1 estaba de viaje en esa \u00e9poca. Mi pap\u00e1 estaba durmiendo y yo me acercaba y le preguntaba \u00bfPap\u00e1, vos exist\u00eds?, y \u00e9l me respond\u00eda \u2018Si, claro\u2019, pero de repente ve\u00eda que se transformaba, \u00e9l tambi\u00e9n, en cortina. Ah\u00ed me despertaba y lo iba a buscar a mi pap\u00e1 y le preguntaba. Y \u00e9l me dec\u00eda; \u2018lo descubriste a Berkeley\u2019. Y me pareci\u00f3 tan fascinante esa posibilidad de lo irreal, que yo creo que eso marca todo lo que escribo\u201d, supo confesar en ese reportaje.<\/p>\n<p>Liliana D\u00edaz Mindurry obtuvo el Primer Premio Municipal de Buenos Aires en cuentos editados Bienio 90-91, tambi\u00e9n el primer Premio Municipal de C\u00f3rdoba, el Premio del Fondo Nacional de las Artes 1993, as\u00ed como el del Centro Cultural de M\u00e9xico en cuento, en 1993 y de El Espectador de Bogot\u00e1 en cuento, en 1994. Obtuvo, adem\u00e1s, el Premio Planeta 1998. Tiene 28 libros publicados (novelas, relatos, poemarios, ensayos), cinco en Espa\u00f1a. Su obra fue traducida al alem\u00e1n, ingl\u00e9s, franc\u00e9s y portugu\u00e9s.<\/p>\n<p>\u201cLa literatura tipo Aira no me interesa en lo m\u00e1s m\u00ednimo, tampoco me interesa una literatura minimalista, de hechos cotidianos; no es que no me guste, sino que no lo har\u00eda. Creo que siempre trabajar\u00eda en esta cuesti\u00f3n de la locura, del l\u00edmite, de la violencia mental, incluso en mi poes\u00eda, que no es una poes\u00eda amable\u201d, quiz\u00e1s estas palabras de Liliana expliquen un poco esa extra\u00f1eza de la que hablaba al principio.<\/p>\n<p>\u201cVolver a la intensidad de esas palabras tan oscuras que ni siquiera pueden pronunciarse\u201d, dice la escritora nacida en Buenos Aires en su muro de Facebook. Y eso es lo que hace Morgana, lo que padece. Es una vuelta a algo que no puede decirse del todo y no sabe bien por qu\u00e9. Como si fuera poco, con la dictadura como tel\u00f3n de fondo, como ese bosque donde la presa intenta protegerse, pero que tambi\u00e9n puede resultar la propia perdici\u00f3n. Fiel a su estilo, Liliana lleva los l\u00edmites hasta casi romperlos.<\/p>\n<p>Como dec\u00eda antes, el cuadro de Ucello es un mapa que nos muestra a una Fata Morgana entrando a toda velocidad en la oscuridad del fondo del cuadro. Lo que no sabemos, lo que tendremos que averiguar, es si ella es presa o cazadora \u00bfO es ambas, e inclusive la oscuridad? Con D\u00edaz Mindurry, todo es posible. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"\n<div class=\"media_block\"><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/ritmocordoba.com\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/diaz-mindurry-y-esas-palabras-oscuras-que-ni-siquiera-se-pueden-pronunciar.jpg\"><\/div>\n<p>Rese\u00f1a de &#8220;La mansa brutalidad del mundo&#8221;, una obra que vuelve a jugar con lo siniestro, con la sombra que refleja la realidad. &#8220;Creo que siempre trabajar\u00eda en esta cuesti\u00f3n de la locura, del l\u00edmite, de la violencia mental, incluso en mi poes\u00eda, que no es una poes\u00eda amable&amp;rdquo;, dice.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":15392,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/ritmocordoba.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/15391"}],"collection":[{"href":"https:\/\/ritmocordoba.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/ritmocordoba.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ritmocordoba.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ritmocordoba.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=15391"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/ritmocordoba.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/15391\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ritmocordoba.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/15392"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/ritmocordoba.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=15391"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/ritmocordoba.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=15391"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/ritmocordoba.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=15391"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}